El 25 de febrero de 1967, organizaciones sindicales de
trabajadores del Estado de 13 países de la región, reunidas en la ciudad
argentina de Chapadmalal, fundaban la CLATE. Allí, en un clima de muchas
limitaciones y austeridad, dirigentes estatales de distintas tendencias
políticas se pusieron de acuerdo para redactar los principios y objetivos que
guiarían la Confederación hasta el día de hoy.
“Los servidores públicos del continente expresan su firme
actitud revolucionaria frente al capitalismo y a cualquier otra forma de tutela
o de presión extranjera; señalan la firme esperanza de una América Latina
libre, independiente y democrática”, afirma la Declaración de Principios y
Objetivos de la CLATE.
“[…] Únicamente un
proceso serio de integración latinoamericana, con efectiva participación de los
trabajadores, permitirá a nuestros países, lograr una verdadera
autodeterminación política, una real personalización internacional y
fundamentalmente, una autentica independencia económica […]”, declaran las
organizaciones fundadoras de CLATE.
Medio siglo de resistencia
“Hoy nuestra Confederación cumple 52 años de fundada, medio
siglo de internacionalismo, de unidad y lucha de los trabajadores de los
estados de América Latina y el Caribe”, recuerda Julio Fuentes.
Congreso Cincuentenario de la CLATE, Cartagena de Indias,
febrero de 2017.Congreso Cincuentenario de la CLATE, Cartagena de Indias,
febrero de 2017.
“Estos 52 años han sido de gran resistencia por parte de los
y las trabajadores en general y particularmente del sector público. Las
dictaduras militares y las políticas neoliberales nos han elegido de blanco
predilecto, ya que destruir las herramientas de los Estados nacionales es la
manera que buscan de consolidar la dependencia y el coloniaje”, afirma el
dirigente.
“También en este período –reconoce Fuentes– hemos vivido
procesos que con distinta graduación han intentado buscar caminos de justicia
social e independencia”. Y observa: “Los pueblos latinoamericanos y caribeños
no logramos, hasta ahora, la segunda y definitiva independencia, pero tampoco
el imperio norteamericano y sus aliados logran apagar el fuego de los patriotas
y los sueños de emancipación”.
“La emancipación social de la clase trabajadora en América
latina y el Caribe está atada a la emancipación de nuestros países de la Patria
Grande. No hay posibilidad de emancipación social si no hay emancipación
nacional”, destaca.
“Esa es la comprensión de nuestra organización, por eso su
profundo carácter antiimperialista, anticapitalista y por la autonomía de los
pueblos”, señala Fuentes. Y concluye: “En este momento, más que nunca, hay que
reafirmar este concepto fundacional de CLATE y ser conscientes de que no va a
haber servicios públicos de calidad para nuestra población, si no hay Estados
soberanos y gobiernos populares que propicien la justa distribución de la
riqueza”.





