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La noticia se empalma con otro triunfazo: se reincorporará a 22 trabajadores que fueron despedidos en la era Macri, producto del insistente reclamo de la seccional, sumando 40 en año y medio.

Luego de años de lucha por el cupo trans en Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán, este mes se logró el ingreso de Karen Onzari y Giuliana Lescano. Desde ATE Rosario celebraron este nuevo avance que dignifica no sólo a las dos compañeras, sino a toda la sociedad.

Tras años de búsqueda de un empleo digno ambas ingresaron al área de confección de chalecos de protección para las fuerzas de Seguridad.  El camino trazado demuestra que pelear colectivamente, es la manera de conquistar derechos. “Me siento dignificada, tener un trabajo digno para mí es lo mejor”, sostuvo Karen, de 45 años, hoy empleada tras el dictado del Decreto Nº 721 del Ejecutivo Nacional.

Contó que, a pesar de no haber tenido una vida maravillosa, nunca se dio por vencida, continuó con sus estudios y se perfeccionó en corte y costura para evitar el trabajo sexual. “Me preguntaron en ATE Rosario qué era lo mío, yo les dije: hice esto, lo del taller, también les dije que sé de peluquería, sé un montón de cosas, pero lo que más me gusta es esto. Entonces, salió esta propuesta que podría estar dentro de la Fábrica Militar, donde se arman los chalecos y para mí fue algo nuevo”, detalló.

“Imagínate, significa mucho, mucho, mucho porque es la posibilidad que todas las trans, todas, estamos esperando. No creo que no haya nadie en el colectivo que no quiera la oportunidad de demostrar que podemos hacer otra cosa, y que estamos capacitadas para aprender lo que sea necesario, sólo hace falta que nos den esto que nos están dado ahora”, sostuvo Giuliana, de 47 años.

Que esta victoria llegue empalmada al retorno de 22 personas desplazadas durante el macrismo -que hacen ascender a 40 los puestos recuperados en el último año y medio-, es una señal de que luchar sirve. Basta recordar aquel oscuro  2017, cuando se iniciaron las camadas de despidos que fueron desangrando la fuerza laboral de Fábrica. Desde ese momento ATE Rosario no dejó de exigir la reincorporación de las y los trabajadores y participó de las numerosas jornadas nacionales en ese sentido.

ATE Rosario, bajo la conducción de Lorena Almirón –la primera Secretaria General Mujer y feminista de la historia de la seccional- , gestionó el cupo laboral trans en el único sector fabril estatal que queda en pie de la región. Y decir esto no es poca cosa, dado que no sólo está atravesado por toda la liturgia fabril, sino que además fabrican municiones, chalecos, y demás ‘fierros’. Lo que le da una impronta muy particular.

 “Desde nuestras políticas gremiales impulsamos la justicia social y la equidad desde hace siglos, y sobre todo cuando asume Lorena como secretaria general, a través de un piso como es la igualdad sindical. Una de las bases es la diversidad sexual y trabajar profundamente sobre estas políticas, lograr que el cupo laboral trans se dé hoy en un lugar histórico como Fábrica Militar nos pone muy felices y nos desafía a seguir trabajando”, sintetizó la secretaria de Organización de ATE Rosario,  Liliana Leyes.

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