Bajo el seudónimo de “Segundo” fue el comandante de la primera experiencia guerrillera en nuestro país. Antes renunció a su cargo en Prensa Latina con la convicción de que “para ser revolucionarios hay que sacrificar al periodista”. Había presentido un creciente sectarismo en la agencia. A partir de aquí conocemos un hombre distinto, el que dejó las letras para empuñar el fusil. Decisión altruista y noble la de Masetti: dar su vida y sacrificar el ejercicio de su profesión por un ideal mayor. “Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del comandante segundo empuña un fusil herrumbrado”, diría Walsh. Sin embargo, él fue participe de una construcción que lo mantuvo vivo. Numerosos medios de comunicación, agencias de noticias, radios comunitarias y periódicos tomaron como modelo a aquella Prensa Latina y sus bases: el abordaje de lo popular como noticia frente a lo corporativo, la preponderancia de la visión americanista frente a la eurocentrista e imperialista, el desarrollo del informador comprometido en desmedro del lobbista. A fin de cuentas, el periodismo necesito y necesita una revolución, de la que Masetti fue parte fundamental y a la vez nos legó.
PRENSA ATE – 07/06/2012





