La
Canasta de Ingresos Mínimos que elabora la junta interna de ATE en el INDEC se
compone de $6.575 para alimentos y de $14.300 para otros bienes y consumos. Muy
lejos de los $7560 fijados por decreto en el salario mínimo.
Para
determinarla, como todos los meses, los trabajadores de ATE recurren a herramientas metodológicas
empleadas antes de la intervención de Guillermo Moreno en 2007 y otras saneadas
después de su salida.
De
esta manera, la inflación interanual publicada por las Direcciones Provinciales
de Estadística de octubre 2015 a octubre de 2016 llega, en promedio, al 42,03%.
La
interpretación relevante que debiera hacerse, al menos para los trabajadores del
Estado, es que el bono de fin de año (de 2000 a 3500 pesos) propuesto por el
gobierno, no alcanza a cubrir la pérdida del poder adquisitivo del salario.
Días
atrás, El Trabajador del Estado publicó un informe del instituto de
investigaciones IDEP de ATE, que asegura que un estatal necesita un salario
más para recuperar la pérdida del poder adquisitivo en un año (ver nota).
De este modo, la
reapertura de paritarias dejaría de ser un capricho sindical, como entiende el
gobierno, a una necesidad real.
Las
canastas utilizadas por los trabajadores del INDEC para este ejercicio se
refieren a valores de mínima, no óptima ni deseable.





