Los trabajadores y trabajadoras del INDEC nucleados en ATE
llevan a cabo informes periódicos sobre la situación salarial del país. En ese
marco, presentan un documento que informa de cuánto debería ser el salario
mínimo, actualizado al 31 de octubre de 2018.
El informe:
Este ejercicio, que venimos actualizando mes a mes desde
febrero del 2012, tiene como finalidad la de ser utilizada por nuestros
paritarios, y en este momento, como un marco de referencia para exigir a las
administraciones públicas una urgente reapertura de paritarias.
La pauta salarial del 15% para el empleado de la
administración pública nacional es insuficiente. Ni el pago de tres sumas fijas
por única vez alcanza, los $2000, $4000 y $5000, pagados con los sueldos de
octubre, noviembre y diciembre,
respectivamente, alcanzan para compensar la pérdida salarial de los empleados
estatales producida por la inflación que ha llegado a casi el 40% de enero a
octubre ‘18 .
Por ello se realiza un ejercicio de estimación para
acercarse a lo que serían los valores en la actualidad requeridos para cubrir
las necesidades de los trabajadores y trabajadoras y su núcleo familiar.
Queda claro que para el gobierno de cambiemos la inflación
está lejos de ser un fenómeno controlado.
El resultado para un
Hogar constituido por una pareja con dos hijos menores es de $37.300,30 al 31 de octubre de 2018. Este valor se
compone de $11.779,20 (Canasta alimentaria mínima) y $ 25.521,10 (Otros bienes
y consumos mínimos).
Este es un ejercicio de estimación donde se trata de
utilizar información publicada y emplear metodologías útiles para proveer las
mejores aproximaciones posibles como referencia válida para la discusión
salarial y otras necesidades de la sociedad.
Las canastas utilizadas para este ejercicio son las llamadas
“Canastas de Consumos Mínimos” y surgieron como propuesta metodológica
innovadora en el INDEC, pero todavía no se han aplicado en las mediciones. No
son las habitualmente utilizadas para la medición de la Pobreza, que se siguen
empleando para hacer comparables los datos.
Por lo tanto, ambas canastas no deben verse como
contrapuestas, sino como metodologías diferentes pero compatibles entre sí.
Pero, en cualquier caso, ningún trabajador debería ganar -de
bolsillo- menos que el valor calculado en este ejercicio.





