El Secretario General del CDN, Hugo Godoy, inició su informe político haciendo eje y síntesis en lo que es la consigna del encuentro: “Reinventarnos para crecer por un Estado Democrático y popular”. Sobre esta definición Godoy planteó que esta “es la perspectiva que tenemos como gremio”.
Para el titular del CDN
nuestro país, y también esa patria grande que conforma Latinoamérica “se ven
atravesados por un ciclo político donde se han instalado gobiernos que
representan los intereses transnacionales, lejanos a los intereses nacionales
de nuestros pueblos”. Dos ejemplos contrapuestos en su manera de llegar al poder,
pero con igual matriz ideológica, son Brasil
y Argentina: “Temer mediante el golpe institucional y Macri por medio del voto democrática
(que no se veía desde Sáenz Peña), han llegado para consolidar las nuevas bases
neoliberales en nuestros estados”.
Sobre este nuevo
escenario político que vive la Argentina desde diciembre pasado, Godoy señaló
que “el claro impulso es la tercera reforma del Estado buscando reducir la
capacidad de soberanía de ese propio Estado”, y en esto cabe la renovada y
manifiesta cercanía de Macri con organismos crediticios, como el FMI, el Banco
Mundial y la Organización Mundial de Comercio. “Avanza en la tercerización de
los servicios del Estado, y avanzando en ello intentan desorganizar a los
trabajadores, hundirlos en la precarización laboral y en la pobreza”.
En esa línea el
dirigente vuelca números que son inquietantes: “más del 50% de los chicos de nuestro
país son pobres, muchos atravesados por el hambre y la desnutrición; trabajadores
que, en otro porcentaje cercano al 50%, tiene salarios que están por debajo de
los 8.000 pesos cuando la línea de pobreza supera los 12.500 pesos y dentro de
la Argentina otra Argentina plagada de desigualdades entre las distintas
regiones con una pobreza general superando al 32% de la población: en este casi
año de gobierno se han sumado otro millón y medio de pobres”.
También denunció que
hay proyectos del gobierno, que incluso tienen aprobación de una de las cámaras
legislativas, para asociar al estado con el capital privado.
Frente a esta realidad que
pone en cifras el ajuste, Godoy hizo nuevamente un llamamiento a ese espíritu
histórico de lucha que tiene ATE: “hemos sido, somos y seguiremos siendo autónomos de los gobiernos y los patrones y
por ende ser capaces de llegar a discutir cómo se distribuye la riqueza y políticas
del Estado”. “Tenemos que tener un proyecto que sea nacional, con propuesta alternativas,
por un Estado diferente”. “Somos una organización nacional que está lejos de
convertirse en una federación que no tiene proyecto”, agregó, antes de afirmar
que “en esto nos distinguimos de otros que se han alineado a un proyecto
político por fuera de nuestra organización”. En la alternativa a la acción política del gobierno destacó la lucha de
muchos compañeros de sectores productivos como CNEA, NASA y otros que hace su
aporte alternativo respecto a las políticas que se aplican en el área de Energía.
En el tramo reivindicatorio
de nuestra lucha sindical el titular del CDN enfatizó que “desde que llegó al gobierno
Macri quiso descalificarnos. Todo por oponernos al ajuste. Desde aquel campanazo
que significó el 24 de febrero a hoy hemos hecho seis paros. Y siempre con el
apoyo de otras organizaciones que quieren resistir el ajuste”.
En el plano
organizativo Godoy recordó que existe el objetivo de llegar 400.000 afiliados: “en
el último año pasamos de 250.000 a 290.000; sostenemos como objetivo mediato
llegar a las 300 seccionales en todo el país y en el año vamos a sumar otras 8
nuevas (3 en Río Negro, 1 en Tucumán, 1 en Catamarca y 3 provincia de Buenos
Aires) a las 156 existentes”.
Sobre el crecimiento hacia
dentro la organización Godoy reseñó que se ha creado el Instituto de Salud y
Seguridad Social de las/os Trabajadores (ISSTATE), se ha recreado la Escuela de Formación Sindical Libertario
Ferrari, se realizaron decenas de curso para jóvenes dirigentes, menores de 35
años, se llevaron adelante para la formación técnica y profesional de
enfermeros, y hubo cursos de comunicación y formación en la CLATE para crear
nuevos cuadros políticos a nivel latinoamericano.
Antes del cierre destacó
la labor de los delegados en los sectores de trabajo y de las mujeres. Sobre
los delegados señaló que cumplen tres funciones principales: “son los primeros
que le ponen el cuerpo al reclamo de los trabajadores en el sector de trabajo,
son los responsables de discutir las políticas públicas con los trabajadores, y
tienen una tercera y relevante función: son lo que primero crean vínculos con diversos
sectores sociales, como con los pequeños campesinos a través de Agricultura
Familiar, con las Pymes a través del Ministerio de Industria y con
organizaciones sociales mediante la organización de los trabajadores en el
barrio”.
De las compañeras
trabajadores puso en destacado dos hitos que les cabe: “cuando se organizaron
en aquella jornada del 3 de julio del 2015 y visibilizaron su justo reclamo a
través de marchas en todo el país, y el reciente paro nacional de mujeres por Ni
una Menos”.
Las últimas palabras estuvieron
centradas en la necesidad de reinventar a la CTA Autónoma, rechazando “las
actitudes personalistas” de algunos dirigentes y pidiendo “recuperar nuestra
central con un proyecto para la clase trabajadora”.
Latinoamérica
vista desde la CLATE
El Secretario General
Adjunto del CDN, y Presidente de la Confederación Latinoamericana y del Caribe
de Trabajadores Estatales (CLATE), Julio Fuentes, trazó un panorama sobre la
situación general que atraviesa el continente.
Para Fuentes los
procesos políticos desde los ’90 en adelante hay tenido más similitudes que diferencias
en nuestro continente. En este proceso sólo marca diferencias con los procesos
políticos habidos en Venezuela y Bolivia. “El brutal neoliberalismo aplicado en
los ´90 no fue sólo por Menem, también lo fueron Collor de Melo en Brasil,
Carlos Andrés Pérez (en la Venezuela pre bolivariana), sucedió en México y casi
todo el continente”. Pero esta similitud también, como subraya Fuentes, puede
ir más atrás con las diferentes dictaduras que se sucedieron en América Latina
desde mediados de los ´70.
Sobre las políticas
sucedidas desde principios de este siglo el Presidente de la CLATE: “ha habido gobiernos
que hemos llamado progresistas pero salvo las experiencias de Venezuela y
Bolivia ninguno de ellos se ha corrido del capitalismo; algunos han otorgado
más en lo que se llamó el capitalismo humanizado, pero nunca la transformación
fue profunda”.
Fuentes marca dos etapas
claramente diferenciadas en estos gobiernos: “cuando nuestros productos de
exportación (petróleo, minería y productos agrícolas) tuvieron precios de alza
hasta el 2008 y el Estado gozaba de abundantes ingresos, algo bajó a los
sectores populares, pero cuando estos cayeron en el 2011 volvió el ajuste, que también
recaen siempre sobre esos sectores populares”.
Fuentes puso acento
sobre las distintas formas en que el capitalismo intenta penetrar en el Continente:
“el 20 de noviembre es el día de la Soberanía, cuando Rosas se enfrentó a ingleses
y franceses en la Vuelta de Obligado. Entonces vinieron 22 buques de guerra con
otros 90 que traían mercancías para: era el capitalismo y el fusil”. Y agrega a
esta idea: “en el 2005 logramos derrotar ese inventó que hicieron los norteamericano
para superar su crisis: dijimos No al ALCA, tal vez el hecho continental más
trascendente en el último siglo”. Y termina:
“ahora vienen con un nuevo caballito de dominación que son el TISA y el tratado
comercial del Pacífico”.
Sobre estas lecturas
redondea Fuentes sobre lo que el capitalismo quiere con nuestro continente: “su
afán de llevarse lo nuestro no se agota; viene por lo de siempre, pero además
vienen por nuestra Salud, privatizando hospitales; por la Educación de nuestra
gente; y como ya lo hicieron antes por
los fondos de previsión de los trabajadores”.




