En
ese marco, ATE no sólo denunció la situación de las familias de los
trabajadores afectados, sino también el estado de vulnerabilidad de las áreas
donde prestaban servicio.
A
raíz del hecho y la indiferencia del Ministerio de Salud, los empleados se
afiliaron a ATE. Cabe destacar, que los jefes de servicios del Hospital
Pediátrico les han brindado todo su apoyo.
El
sindicato ya solicitó una nueva audiencia con la ministra de Salud, Mariel
Crespo, y anticipó que la semana próxima realizará medidas de fuerza para
revertir la decisión y asegurar la continuidad laboral.





