Ante el
anuncio efectuado esta mañana por el Ministro de Hacienda de la Provincia de
Misiones, acerca del aumento del 18% para los trabajadores públicos – que se
dará en un 13 por ciento en marzo y el 5
por ciento en mayo- , desde el Consejo Directivo Provincial de la Asociación de
Trabajadores del Estado (ATE Misiones) expresamos nuestro enérgico repudio a
este nuevo retroceso salarial que profundiza aún más la pérdida del poder
adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras estatales de esta provincia.
El aumento
anunciado representa un porcentaje aún menor que la inflación oficial de 2016 –
que se empezó a calcular recién en mayo y fue según el INDEC del 36%- año en el
que los trabajadores cerramos el año con una pérdida real del salario superior
al 20%. De cara a un 2017 que dio inicio con fuertes subas en tarifas de
servicios, costos de las cuotas de viviendas del Instituto Provincial de
Desarrollo Habitacional, y un aumento generalizado el costo de vida, la
recomposición del 18% en dos tramos que ofrece el Gobierno de Misiones muestra
a las claras que esta administración provincial está dispuesta a seguir los
lineamientos del brutal ajuste con el
que el gobierno nacional castiga a la clase trabajadora.
“El anuncio
viene a dejar en claro que la idea del gobierno provincial es seguir
destruyendo el poder adquisitivo de los empleados públicos en Misiones. La
Junta Interna de ATE Indec determinó que la Canasta de Consumo Mínimos para
nuestra región, que incluye la canasta alimenticia y de servicios básicos, es
de 18.600 pesos al mes de enero de 2017. Para miles de trabajadores públicos en
Misiones, el 18% representa una cifra real menor a los mil pesos. Los aumentos
del costo de vida se siguen devorando el salario del empleado estatal, que cada
vez ve más arruinada su economía familiar. La única respuesta posible ante esto
es la lucha” señaló el secretario general de ATE Misiones, César Fariña.
Así mismo,
Fariña lamentó que “se siga prescindiendo de paritarias en la provincia, que es
el ámbito donde la patronal y las organizaciones que representamos a los
trabajadores debiéramos discutir seriamente las pautas salariales. No es serio
que se acuerde salarios únicamente con un sector minoritario que no considera
la grave afectación que tienen estas decisiones en las economías
familiares. Ni siquiera se convoca a la
ATE a la mesa de diálogo, cuando nuestra organización es la de mayor
representatividad en cuanto a trabajadores estatales en la provincia”.





