Lxs trabajadores del Ministerio de Desarrollo del Gobierno
de la Ciudad, que cumplen tareas en Piedras 1281, se declararon en estado de
alerta ante el peligro al que se exponen, tanto ellos como el público que reciben,
que incluye niñxs y mujeres en su primer año de maternidad, por el grave estado
en que se encuentra el edificio.
Ante esto, este jueves acompañaron a legisladorxs porteños que
ingresaron a la sede para constatar las condiciones en las que se encuentra y,
posteriormente, realizaron una clausura simbólica del edificio, en el que es
imposible seguir trabajando.
“La precariedad de la instalación eléctrica genera
sobrecargas, cortes y explosiones. Si enchufamos las estufas, salta la térmica
o hay cortocircuitos. Hay filtraciones de agua que entran en contacto con
cables pelados. Al igual que el CESAC que se incendió en Lugano, el edificio
tiene material inflamable. A la vez, los lugares donde van las mangueras para
apagar el fuego están vacíos y no hay salidas de emergencia”, detallaron desde
la junta interna.
Y explicaron que, en la sede de Piedras del Ministerio de
Desarrollo funcionan, entre otros, programas que trabajan con chicxs en
situación de explotación sexual, con mujeres en su primer año de maternidad,
que viven en entornos vulnerables. También hay oficinas de la Dirección General
de Políticas Sociales en Adicciones.
El edificio, detallaron, no tiene condiciones mínimas de seguridad
para que circulen niñxs. No está preparado para el público y lxs trabajadores
que tienen dificultades motrices. La mitad de los baños no funciona. Hay
oficinas sin techo. Muchos programas que trabajan problemáticas complejas no
cuentan con espacios que resguarden la intimidad. Las filtraciones de agua
deterioran legajos y materiales sensibles.
“Funcionarios del Ministerio, a cargo de Guadalupe
Tagliaferri, reconocieron en los últimos días que la sede no debería estar
habilitada. Pero todavía no ofrecen respuestas sobre qué van a hacer ni qué
presupuesto van a destinar”, agregaron. “No podemos seguir trabajando en un
edificio que nos pone en peligro, a nosotrxs y al público que recibimos.
Precisamos respuestas concretas, y un espacio de trabajo seguro y acorde a las
políticas que implementamos”, advirtieron.


