Allá por
2013 los estatales santacruceños protagonizaban una pelea por aumento salarial
y el fin de la precarización laboral, llevando adelante medidas de fuerza que
eran ignoradas por el Ejecutivo provincial. En ese contexto se produjo el incendio
de un edificio público, hecho que fue utilizado como excusa para perseguir y
detener a los compañeros que peleaban por sus derechos.
Una condena injusta
Estuvo
presente también el Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado
(ATE), Julio Fuentes, quien recordó que por haber negado la excarcelación de
los compañeros: “también castigaron a sus familias, quienes desde hace un año
no perciben más el salario”.
“Le queremos
decir a la justicia de Santa Cruz que es en la interna del Frente para la
Victoria donde se encuentra la explicación de lo que ocurrió tanto en Las Heras
como con los 5 compañeros presos de ATE”, agregó el dirigente estatal.
Finalmente,
Julio Fuentes agradeció a todas las organizaciones por acompañar esta lucha:
“Quieren juzgarlos y están detenidos mientras la justicia no tiene ni una sola
prueba en su contra”. Además, el titular de ATE afirmó que “en estas
condiciones el Estado tiene a estos trabajadores como secuestradores, es una
infamia”.
La justicia
de Santa Cruz denegó sistemáticamente la excarcelación, ignorando todo
principio moral y jurídico de la Constitución Nacional y de la Convención
Internacional de Derechos Humanos, en este caso tratando de criminalizar la
protesta social.




