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Diego Soraire, de 37 años, se desempeñaba como auxiliar de ingeniería del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Castelar. Falleció el 9 de septiembre de 2016, luego de permanecer cinco días internado por las heridas que le provocó la explosión de un bio-digestor.

“Estuvimos recordando el fallecimiento de Diego Sorarire, y reclamando justicia y castigo porque hasta ahora su muerte permanece impune. El Estado desarrolló una serie de mecanismos para arribar a la conclusión de que no hubo ningún tipo de dolo y por supuesto que nosotrxs, hemos determinado, a través de un árbol de causas, que construimos con especialistas, de que hubo 24 eventos, anteriores al accidente que se fueron desencadenando para que el llegara a accidentarse mortalmente”, indicó José Perea, Delegado General de la Junta Interna de ATE INTA.

Diego Soraire tenía 37 años y se desempeñaba como auxiliar de ingeniería del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Castelar. Falleció el 9 de septiembre de 2017, luego de permanecer cinco  días internado por las heridas que le provocó la explosión de un bio-digestor.

Sorarire comenzó desempeñándose bajo el contrato del Plan Trabajar y fue mejorando, cuando ingresó a la planta no permanente,  falleció en un accidente laboral.

El jueves  9, en conmemoración al fallecimiento del trabajador, se llevó a cabo una marcha y acto en las puertas del INTA, encabezada por ATE y acompañada por el colectivo Basta de Asesinatos Laborales (BAL), junto a trabajadores de INTA Castelar, INTA AMBA y edificios centrales. Además, estuvieron acompañados de trabajadores y trabajadoras de la Línea 60, ya que el mismo día que falleció Sorarire, también lo hizo David Ramallo, quien sufrió un accidente en uno de los talleres mecánicos que la empresa posee en el barrio porteño de Barracas.

“Venimos haciendo actos y movilizaciones y hemos hecho distintas acciones. Luego de ir a la Justicia y de que el propio Estado y el INTA hagan la denuncia para que se investigue si había dolo, el Juzgado nº2 de Morón, que también tiene la causa del compañero maquinista que lo declararon culpable por la masacre de Once, dijo que no hubo dolo y que el único responsable de su muerte era él mismo. Por esto fuimos al INTA a plantearle al Consejo Directivo que queremos que se abran los libros, los notarios sumariales y que queremos que haya justicia y verdad”, señaló Perea.

La buena noticia es que luego de presentar la nota a las autoridades del organismo, el Vicepresidente, Tomás Schlichter, se comprometió de llevar a cabo el pedido de abrir los notarios sumariales y que se vuelva abrir e investigue la causa.  

 “Esta lucha está más vigente que nunca, porque ha habido muchos compañeros y compañeras de la salud, docentes, que han fallecido, empujados a la situación del contagio del COVID, y siguen falleciendo compañeros expuestos a situaciones de estas características.  Esto nos preocupa muchísimo”, dijo el dirigente.

Trabajadores de INTA Formosa también en alerta

La situación de precarización se repite en otras provincias del país. En Formosa, en la sede experimental del INTA en El Colorado, hay doce trabajadores precarizados, sometidos a tareas riesgosas que los pueden llevar a tener accidentes mortales. Sus salarios son de $21.000, y existen trabajadores despedidos sin causa, como es el caso de Oscar Núñez, con quien se está tramitando su reincorporación.

“Estamos en un proceso de lucha contra la precarización y contra las tareas riesgosas y peligrosas que en el INTA abundan y que, después de cinco años, se vuelven a generar los mismos caldos de cultivo en distintos focos del INTA que pueden terminar con la vida de trabajadores y trabajadoreas”, sentenció Perea.

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