“Nuestro
hospital carece de inversión: faltan insumos y profesionales. Los que estaban
tuvieron que irse a otros pueblos, porque no tenían casa donde asentarse. El
anestesista viene cada quince días desde otra provincia. No podemos tener un
hospital en tal malas condiciones. Un hospital que además atiende casos de alto
riesgo, como los de los mineros”, explica Carlos Arce, dirigente de la
seccional Río Turbio de ATE.
Las
72 de horas de huelga que finaliza mañana también son en rechazo a la última
oferta salarial propuesta en paritaria por el gobierno de la provincia, añadió
Arce. Allí los enviados por Alicia Kirchner ofrecieron un aumento de 1250 pesos
en negro, lo que equivale a sólo un 16% más, para los trabajadores de las
categorías más bajas.
“Santa
Cruz fue una de las tres provincias que en la jornada nacional de lucha del 16
de marzo pasado hizo paro por 48 horas, lo que demuestra el grado alto de
conflicto y la disposición de los trabajadores para dar pelea”, expresó Hugo
Godoy.
“Este
paro cuenta con el respaldo de la conducción nacional de ATE, no sólo por nuestra
presencia, sino porque este sindicato resolvió avalar todas las medidas de
fuerza resueltas por las asambleas, seccionales y consejos provinciales”, agregó
el máximo dirigente.
Desde
hace unos meses, la seccional Río Turbio comenzó a crecer en cantidad de
afiliados y delegados en sectores antes no tan representados como los de Salud
y Educación. Así lo confirmó el Secretario Adjunto Julio Fuentes, quien precisó que esta incorporación de
trabajadores alcanza a los dependientes en las tres administraciones del
Estado.
“Nuestro
modelo de sindicato es el que une la lucha de todos los trabajadores. Un ATE
integrado permite, por ejemplo, que en Río Turbio no sólo peleemos por las condiciones
de labor y salario en la mina, sino por el hospital donde los trabajadores y su familia se atienden”, dijo Fuentes.





