Los dirigentes de la ATE Santa Cruz, Sandra Sutherland y José Navarro, llevaron adelante un plenario con trabajadores y trabajadoras de distintas reparticiones públicas y manifestaron su rechazo a los despidos y cierre de organismos nacionales que lleva adelante el gobierno nacional.
«Es una jornada nacional de lucha con asambleas permanentes y movilizaciones a los sectores de trabajos donde los supuestos despedidos también ingresaron a sus puestos y es lo que cuestionamos por las formas porque, alguno recibió la notificación formal, pero en líneas generales no fue así, simplemente un aviso por mail o Whatsapp, por lo que resolvimos en plenarios nacionales, hacer presencia en los lugares de trabajo”, señaló Sutherland.
“En Río Gallegos hubo presencia en ENACOM, en el CDR del Ministerio de Desarrollo Social de Nación y Vialidad Nacional, con la Policía Federal a las puertas de los edificios notificando una resolución que no sabemos de dónde salió y un listado que nos hace acordar a otras épocas, un sistema similar al utilizado en la dictadura militar”, indicó la referente gremial.
En ese mismo sentido, Sutherland detalló que “llegó un policía con un listado que decía quienes podían quedarse pero a esas personas las dejaron para que hicieran un inventario de las oficinas y eso es lo más perverso de este plan” y concluyó que “lo más terrible de esto es que la gente no se da cuenta de la política pública que les va a faltar cuando estos trabajadores no estén”.
Por otra parte Navarro, resaltó que “corren tiempos difíciles por la decisión del gobierno nacional de avanzar sobre políticas públicas, no sólo dejando sin trabajo a la gente, sino dejando sin políticas públicas a la sociedad y sin garantizar un derecho adquirido del trabajador” y añadió que “instamos a los compañeros a hacerse presente en los lugares de trabajo”.
Los referentes gremiales concluyeron su exposición instando a la humanización de las situaciones y a entender que “hay una tremenda desolación en los lugares de trabajo, es muy triste lo que se está viviendo” lo cual asemejaron a “la época del menemismo con el desguace del estado, sus oficinas y sus empresas”.





