Una
delegación de trabajadores de la Administración de Parques Nacionales (APN) fue
recibida al mediodía por la Jefa de Gabinete del organismo, Adriana Villani, quien aseguró que los 120 brigadistas
del Plan Nacional de Manejo del Fuego que renuevan sus contratos cada tres meses,
a partir de ahora lo harán una vez por año, como sus 180 compañeros restantes.
“Es un paso”, aseguró Natalia Pérez, delegada general de ATE
en la sede central, quien integró la representación de trabajadores junto con
Ignacio Formia, delegado en el Parque Nacional Lanín, y Darío Orellano, de la
Secretaría Gremial de ATE.
Sin
embargo, el sindicato continuará exigiendo los cinco puntos por los que
mantiene una lucha inquebrantable y sobre los cuales la funcionaria Villani
aseguró “desconocer la voluntad política de las autoridades de la APN”.
Estas
demandas giran alrededor de un aumento salarial para los brigadistas, los
reintegros de días descontados por el ejercicio del derecho a huelga, el
desprocesamiento de 19 trabajadores en una causa penal por supuesto abandono de
tareas, la reincorporación de los tres compañeros despedidos en Parque Nacional
Río Pilcomayo y el pase a planta de todos los brigadistas del Plan Nacional de
Manejo del Fuego.
Sobre
este último reclamo, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández dijo que “no
representaría un gran costo para el Estado Nacional”. Mucho menos, si el
presidente de la APN entiende que existe presupuesto suficiente para asignarse
una jubilación del 100% de su salario.
El
encuentro entre Villani y la representación de ATE es indisociable del acto que
horas antes protagonizaron los trabajadores de Parques Nacionales y que contó
con la solidaridad de otras juntas internas de la ATE bonaerense, porteña y el
Consejo Directivo Nacional, encabezado por el Secretario Adjunto Hugo Godoy. El
hecho sucedió frente a la sede del Ministerio de Turismo de la Nación -de quien
depende la APN-, donde su titular Enrique Meyer desistió una vez más de recibir
a los delegados.
En
ese marco, Arnaldo Buzzano, paritario en Parques Nacionales, recordó que el
número de incendios en la Patagonia se elevó exponencialmente en los ’90,
cuando María Julia Alsogaray lideraba la Secretaria de Medio Ambiente. “Hoy
sucede algo similar”, continuó el compañero, “por lo que podríamos entender que
hemos regresado a una de las peores mañas del negocio inmobiliario del
neoliberalismo”. Un aspecto que también fue destacado en su alocución por el
dirigente de ATE Capital Federal Gustavo Moreno.
Posteriormente
hizo uso de la palabra el brigadista y delegado Ignacio Formia, quien expresó
que “la madre de todas las batallas de los brigadistas es conseguir el convenio
colectivo. Porque a partir esa victoria, podremos tener una sola categoría jubilatoria,
podremos contar con un ámbito de discusión de salarios dignos, podremos pelear
desde otra relación de fuerzas la planta permanente”.
Lo
procedió luego Eduardo Sotelo, delegado general en el Parque Nacional Nahuel
Huapi, quien detalló que “durante los últimos incendios en Patagonia, por el
cual estuvieron dispuestos a dejar la vida los trabajadores, se consumieron
alrededor de 41 mil hectáreas de bosques nativos, viéndose perjudicados también
cientos de agricultores familiares”. Esta realidad pareciera haber sido
previsible al saber que el Estado nacional dispone en términos proporcionales en
todo el país, de un brigadista cada media extensión de la ciudad de Buenos
Aires.
Por
último, el Secretario Adjunto de ATE Hugo Godoy cerró la actividad sosteniendo
que la negativa de Enrique Meyer a recibir a los trabajadores es una forma de
invisibilizar el conflicto. Y advirtió que las medidas de fuerza serán cada vez
más intensivas. En este sentido, adelantó que el próximo 4 de mayo, cuando se
conmemore el Día Internacional del Brigadista de Incendio Forestal, los
trabajadores de la APN realizarán una marcha nacional hacia Plaza de Mayo.





