“Los
que pagamos los platos rotos desde la recuperación de la democracia hasta acá
fuimos los trabajadores y sus salarios. Pensémoslo: Alfonsín, Menen, De la Rua
y la crisis. A esta angustia que vive la familia trabajadora con el aumento de
precios, hay que sumarle, para el caso de los estatales, la finalización del
contrato de 90 mil trabajadores el 31 de diciembre. O sea: no es sólo el
problema del salario, sino el de la posibilidad de perder el puesto de trabajo”,
advirtió el dirigente.
“Por
esto nuestro gremio va al paro y la movilización este jueves 3, pidiendo el
pase a planta. A esta altura del año, ya debieran haberse dictado los decretos
para que se renueven esos contratos. Se tratan de trabajadores que realizan
tareas permanentes, algunos desde hace 15 ó 10 años”, continuó.
Fuentes
además anticipó: “Esperemos que los gobiernos saliente y entrante tomen
seriamente esta situación angustiante. Porque este festival de costos lo paga
el pueblo trabajador y nosotros no se lo podemos trasladar a nadie, excepto a
nuestras familias, imposibilitados de comprar las cosas necesarias. Gran parte
de los trabajadores de la Argentina gana $5000. A este nivel de aumento, la situación
puede ser caótica”.
El
Secretario Adjunto de ATE afirmó también que “si los precios aumentan, tienen
que aumentar los salarios y mantenerse los puestos de trabajo. Si no, la
ecuación no cierra. Insisto: 90 mil contratos de trabajadores del Estado
nacional vencen el 31 de diciembre. Hay angustia en esas familias, que se agrava
con esta carrera de precios”.
Por
último, Fuentes avizoró una “irremediable situación de conflicto. Será en
febrero o marzo, pero en algún momento las paritarias tendrán que abrirse y,
mínimamente, deberán emparejar la barbaridad que se está ocurriendo hoy con los
precios”.



