Mientras que la estructura salarial de las y funcionarios de Fray Mamerto Esquiú subió más de 60% en estos siete meses del año, las y los trabajadores municipales apenas tuvieron una mejora de 100.000 pesos. En el mismo período la intendenta, Alejandra Benavídez, tuvo un incremento de 1.500.000 pesos.
La denuncia que parte de la delegación local de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se enfoca en las enormes disparidades en la disposición salarial aplicada a lo largo de todo el 2026 entre funcionarias y funcionarios, que en última instancia también son quienes elaboran el presupuesto municipal, y trabajadoras y trabajadores, que también en un contexto de caída del poder adquisitivo son quiénes más erosionado tienen su salario.
“Al final de este primer semestre la brecha se ha ampliado considerablemente”, apuntan desde el Sindicato. En números la jefa comunal pasó a tener un salario bruto de casi 4.000.000 de pesos, mientras que el personal administrativo, con muchos años de antigüedad ronda los 800.000 pesos.
“Cuando ATE ha pedido mejoras la única respuesta es la limitación por las políticas nacionales de retraer el envío de coparticipación, pero el criterio que se aplica para la propia intendente y funcionarios es libre disponibilidad”, razonaron desde el Sindicato.
Frente a este contexto la ATE expresó que para el segundo semestre debe haber una revisión general sobre la política salarial y señalaron que de sostenerse la modalidad imperante durante todo el primer semestre se evaluará avanzar más profundamente en las acciones sindicales.





