Las y los trabajadores del Hospital San Vicente Paul, de la ciudad de Orán, se declararon en estado de alerta y movilización antes diversas irregularidades que surgen en el manejo hospitalario y cuya última acción fue el cierre del Lavadero, sin que medien razones claras.
La Seccional Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Orán, explicó que desde hace un mes la ropa es enviada al Hospital de Embarcación. Tras esta decisión las y los trabajadores del sector fueron “redistribuidos”, sin tareas y sin guardias y “disciplinados” porque, denuncia ATE, “han puesto en evidencia ante la dirección del hospital, serias falencias desde operativas hasta bioseguridad”, que han alarmado a las y los trabajadores del sector. También manifestaron públicamente su preocupación por el destino de las máquinas que al momento del cierre del sector tenían un correcto funcionamiento.
Desde la ATE Orán también se manifiestan preocupados por el maltrato y la violencia institucional hacia las y los trabajadores, y en especial hacia quienes denuncian faltantes de insumos y recursos.
Asimismo la ATE señaló que existe un manejo discrecional en las guardias: “se han convertido en premio y castigo, usadas como herramientas de sometimiento para las y los trabajadores”.





