Se plantearon varios conflictos que requieren ser abordados
en lo inmediato para paliar las consecuencias económicas que padece la clase
trabajadora.
Mediante la representación del Secretario General de la CTA-A,
Ricardo Peidro, y del Secretario General Adjunto, Hugo ‘Cachorro’ Godoy, se
pidió, en primer término, por una convocatoria más amplia, ya sea a través de
la mesa de diálogo o el consejo económico y social, que no solo incluya a las
tres centrales sindicales, sino también a los representantes de las pymes, las
organizaciones sociales y la economía popular.
Durante poco más de dos horas, los dirigentes y Moroni
intercambiaron propuestas y aspectos estructurales para los trabajadores y
trabajadoras que aún deben resolverse, pero también analizaron los problemas
coyunturales que provoca la crisis derivada de la pandemia.
Además, se expusieron conflictos particulares de las
organizaciones gremiales y sociales que integran la CTA-A y que merecen
particular atención por parte del Ministerio de Trabajo.
Por último, se reiteró el pedido para que se reconozca a la
actividad sindical como esencial mientras perdure el aislamiento social
preventivo y obligatorio, principalmente ante el desconocimiento que demuestran
muchas patronales para respetar los derechos de trabajadoras y trabajadores.
El ministro Moroni prometió ocuparse de las diversas
propuestas y pedidos, y se mostró abierto a la idea de convocar a reuniones con
cada sector para comprender su situación y encarar una mejor solución.
A su vez, el funcionario abrió una línea de diálogo
permanente con la CTA Autónoma, dentro del Ministerio de Trabajo, para tener
ampliar y profundizar su conocimiento sobre los conflictos que deben abordarse
con urgencia.





