El 27 de junio de 1978 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó el Convenio 151 y la Recomendación 159, garantizando el derecho a la sindicalización y a la negociación colectiva para los empleados públicos de todo el mundo. Nace así la posibilidad de discutir con el «Estado Patrón», en igualdad de condiciones, las relaciones laborales.
En Argentina esta fecha recién fue reconocida en el año 2013 a partir de la propuesta elevada al Congreso por el Secretario General de ATE con mandato cumplido y por entonces diputado nacional, Víctor De Gennaro.
La incorporación de estas normativas de negociación colectiva impulsarían el rol del Sindicato en la defensa por los derechos de las y los trabajadores del sector público frente a los actos de discriminación por parte de los empleadores, habilitando las negociaciones laborales y los espacios para la resolución de conflictos. Lo cual significó un proceso de revalorización del rol estatal como pieza clave para el sostenimiento de las políticas públicas en respuesta a las necesidades de la comunidad.
Así, las y los estatales no solo ejercen un empleo sino que cada trabajador y trabajadora dentro del Estado contribuye a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
ATE no solo reconoce y celebra la tarea de quienes son el pilar del funcionamiento del Estado y garantes de los derechos de la ciudadanía; sino que además discute y lucha por construir un Estado presente en pos del bien común y no que esté al servicio de las corporaciones y los intereses transnacionales.
Frente a un contexto actual donde el Gobierno nacional pretende desguazar al Estado, mediante recortes presupuestarios, eliminación de áreas estratégicas, despidos masivos, salarios a la baja y un ataque constante y feroz hacia los empleados públicos, el Sindicato resiste con presencia en las calles, organización y lucha en cada sector de la Administración Pública.
Porque a pesar de los amedrentamientos, de los golpes, del empobrecimiento generalizado que pretende acallar los voces de protesta, el pueblo, y las y los estatales continúan trabajando y luchando por un Estado al servicio del Pueblo y por una Patria cada día más justa, libre y soberana.





