Desde ATE se advirtió la grave situación que atraviesa la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) debido a la decisión del Gobierno Nacional de transferir funciones esenciales del organismo a la Gendarmería Nacional Argentina. Para ATE esta decisión no solo implica un cambio administrativo sino el desmantelamiento del control de los servicios de transporte de pasajeros y cargas en todo el país, lo que pone en riesgo a la ciudadanía.
Sergio Ros, referente de ATE en la CNRT, explicó: “La quieren desmantelar quitándole funciones centrales como la fiscalización de los vehículos de pasajeros y cargas interjurisdiccionales. La Gendarmería va a hacer el control en rutas nacionales, autopistas y semiautopistas pero las rutas provinciales y todos los demás caminos no los va a controlar nadie. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte es el Estado actuando antes de que sea tarde”. Y agregó: “La CNRT previene tragedias y los funcionarios, con sus malas decisiones, buscan un descontrol en el transporte. Las consecuencias las van a sufrir las personas usuarias y las familias que transitan por las rutas; y ellos van a ser los responsables directos en caso de avanzar con esta locura inconstitucional porque vulnera los derechos de la ciudadanía. Está a la vista el incumplimiento de deberes de los funcionarios a cargo de esta locura: Sturzenegger, Tamer y compañía”.
Actualmente el organismo está presente en todo el país gracias a sus 1000 trabajadoras y trabajadores que se ocupan, entre otras tareas, de controlar los vehículos que parten y arriban en las terminales, como ómnibus y combis, de asistir a las personas con discapacidad, trasplantados o pacientes onco pediátricos que requieren traslados hasta los diversos centros de salud y acceden a viajes gratuitos por ley. La CNRT también supervisa el estado técnico de los transportes destinados a los viajes estudiantiles, deportivos y turísticos. Desde ATE se denunció que todas estas acciones no podrán ser ejercidas por Gendarmería lo que dejará en una situación de vulnerabilidad a la ciudadanía. Tampoco existirá una instancia estatal para resolver los reclamos de usuarios.

Es importante recordar que la CNRT es un organismo especializado, con presencia en todo el territorio nacional a través de sus 45 sedes – Delegaciones, Subdelegaciones y Bases Operativas – , cuya función principal es garantizar la seguridad, calidad y legalidad de los servicios de transporte automotor y ferroviario. Su rol es insustituible y necesario para garantizar la seguridad de quienes circulan por el país. Entre sus funciones se destaca la verificación de las unidades, el control psicofísico, los testeos de alcoholemia y sustancias en conductores de las y los conductores profesionales, y otras prácticas de cuidado y prevención que minimizan los riesgos de la circulación.
De avanzar con la medida, el Gobierno Nacional también debilitará herramientas claves para la búsqueda de personas perdidas, prófugas, víctimas de trata y menores (Alerta Sofía). De efectivizar la transferencia de funciones, se cerrarán las 45 sedes dejando a todas las provincias desprotegidas y se pondrá en peligro la seguridad de la ciudadanía, ya que Gendarmería Nacional es una fuerza de seguridad federal cuya misión principal es mantener el orden público, cuidar nuestras fronteras, prevenir y reprimir delitos; mientras que la CNRT es un organismo técnico y regulador que fiscaliza, regula y controla la prestación de los servicios de transporte automotor y ferroviario, y verifica el cumplimiento de las normas de transporte. Por eso, para ATE ambos organismos no son reemplazables sino complementarios y de llevarse a cabo esta medida las consecuencias deberán ser respondidas por los funcionarios responsables.
Fotos: prensa, ATE en el CNRT.





