El pasado lunes 20 de octubre se llevó a cabo una reunión virtual de la Mesa Federal de Mujeres y Diversidades de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Nacional, en la que dirigentas de todo el país se convocaron a debatir y organizar esfuerzos para plantarse frente a la emergencia en violencia de género que enfrenta el país en el marco de las acciones de gobierno que incitan a la violencia machista y del desguace de organismos y políticas públicas para combatirla que lleva adelante la gestión del Presidente Javier Milei.

Desde la sede del Consejo Directivo Nacional del Sindicato condujeron la actividad la Secretaria Adjunta, Mercedes Cabezas; la Secretaria de Género y Diversidad, Clarisa Gambera; la Secretaria Administrativa, Mirta Matheos; y la Secretaria de Comunicación, Estérea González; mientras que de forma remota participaron la Secretaria de Formación, Vanina Rodríguez; la Secretaria de Derechos Humanos, Valeria Taramasco; y Secretarias Generales, Adjuntas y de Género y Diversidad de distintos Consejos Directivos Provinciales y Seccionales de todo el país.

Tras la reunión, desde la Mesa Federal de Mujeres y Diversidades de ATE Nacional lanzaron un comunicado que advierte: “Ante la gravedad de los hechos de violencia por motivos de género desde la Mesa Federal de Mujeres y Diversidades repudiamos las acciones de gobierno que incitan a la violencia machista mientras abandonan, desfinanciando, las responsabilidades asumidas por el Estado en materia de protección y promoción de derechos. El ajuste de Milei mata”.
“Nos declaramos en alerta ante la emergencia en violencia de género, sólo en octubre llevamos contabilizados 14 femicidios y transfeminicidios y suman, en lo que va del año, 194 según datos de diversos observatorios que cuentan lo que el estado niega eludiendo publicar cifras oficiales”, agregaron desde la Mesa en el comunicado.
Más adelante, el documento apunta: “Nosotrxs, lxs trabajadorxs del Estado queremos expresar que para comprender este recrudecimiento de las violencias hay que poner el foco en el desguace de organismos, el recorte presupuestario y los despidos de trabajadorxs con experiencia que debilitaron las políticas públicas para prevenir las violencias y acompañar a quienes atraviesan situaciones de violencia de género sumado al desmantelamiento de las acciones que promueven la igualdad de oportunidades y de trato de manera transversal en diversos organismos”.
“Hacemos responsable al gobierno nacional por la violencia que nos pone en peligro, pero no esperamos que escuchen porque su proyecto es la violencia. Llamamos a las fuerzas políticas populares, a las organizaciones y a las instituciones de la democracia a que expresen su repudio ante la promoción de la violencia y misoginia de este gobierno y a que asuman el compromiso público de generar las condiciones para frenar la violencia”, arenga el comunicado.
A continuación, el documento completo:
Comunicación de la Mesa Federal de Mujeres y Diversidades de ATE Nacional
Ante la gravedad de los hechos de violencia por motivos de género desde la Mesa Federal de Mujeres y Diversidades repudiamos las acciones de gobierno que incitan a la violencia machista mientras abandonan, desfinanciando, las responsabilidades asumidas por el Estado en materia de protección y promoción de derechos. El ajuste de Milei mata.
Nos declaramos en alerta ante la emergencia en violencia de género, sólo en octubre llevamos contabilizados 14 femicidios y transfeminicidios y suman, en lo que va del año, 194 según datos de diversos observatorios que cuentan lo que el estado niega eludiendo publicar cifras oficiales.
A 10 años del grito de NI UNA MENOS el negacionismo respecto de las desigualdades, el intento de instalar la idea de “falsas denuncias” para desacreditar a quiénes se atreven a denunciar la violencia sexista, la crueldad de poner en cuestión la voz de niñeces a partir del falso Síndrome de Alienación Parental (SAP), el desfinanciamiento de la Educación Sexual Integral, la voluntad manifiesta de cuestionar la figura de femicidio y el vaciamiento de políticas públicas nos ponen en riesgo.
Es inaceptable la expresa adhesión y promoción de narrativas de odio hacia mujeres y diversidades de un gobierno nacional que ha hecho de la violencia de género una política de Estado. En la Argentina de Milei estamos en peligro porque el ajuste y la promoción activa de políticas antifeministas para restaurar la desigualdad matan. El impacto de la derecha que gobierna se mide en vidas.
A la voz oficial del presidente de la Nación, Javier Milei que, desde el inicio de su gobierno insiste en que las brechas de género no existen y que expresó su deseo de eliminar la figura penal de “femicidio” al considerar un sin sentido que a los femicidas se les asigne una mayor pena. Se le suma las declaraciones públicas de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich que justifica y habilita de esta forma, a femicidas y violentos culpando al “feminismo extremo” de la suba de la violencia de género, alegando que la violencia de los feminismos provoca más violencia por parte de sus agresores constituyen una grave violación a leyes nacionales y leyes internacionales, a las que el Estado argentino adhiere que plantean obligaciones de protección y promoción de derechos de las mujeres y diversidades y plantea metas concretas para erradicar la discriminación y las violencias por motivos de género.
Nosotrxs, lxs trabajadorxs del Estado queremos expresar que para comprender este recrudecimiento de las violencias hay que poner el foco en el desguace de organismos, el recorte presupuestario y los despidos de trabajadorxs con experiencia que debilitaron las políticas públicas para prevenir las violencias y acompañar a quienes atraviesan situaciones de violencia de género sumado al desmantelamiento de las acciones que promueven la igualdad de oportunidades y de trato de manera transversal en diversos organismos.
Hacemos responsable al gobierno nacional por la violencia que nos pone en peligro, pero no esperamos que escuchen porque su proyecto es la violencia. Llamamos a las fuerzas políticas populares, a las organizaciones y a las instituciones de la democracia a que expresen su repudio ante la promoción de la violencia y misoginia de este gobierno y a que asuman el compromiso público de generar las condiciones para frenar la violencia.
Solo a modo de referencia podemos mencionar el triple femicidio de Brenda, Lara y Morena que desencadenó protestas en todo el país y que dejó a la vista la trama narco que avanza en la Argentina y la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes y pobres. El transfemicidio de Azul Semeñenko, trabajadora estatal neuquina por el que los sindicatos del sector público de la provincia declararon paro y el doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio, que fueron víctimas de Pablo Laurta, expareja de Luna, padre de su hijo y fundador de Varones Unidos, una organización que se jacta de estar en contra de las “falsas denuncias” por violencia de género y de pelear contra una justicia que “privilegia” a las mujeres con vínculo con Agustín Laje y Nicolás Márquez, “intelectuales” libertarios cercanos al Presidente.
Deberíamos enumerar a todas, contar quiénes eran, qué pasó, por qué nadie las cuidó, qué derechos les arrebataron antes dejándolas más solas, que pasa ahora con sus hijos y sus hijas, las familias y las comunidades que quedan rotas y con marcas de una violencia que pretenden que se normalice.
La vida se fragiliza cuando el Estado se repliega y abandona a las personas. La situación de las trabajadorxs, expuestas al hostigamiento e incesante las pone en riesgo. Con trabajos precarios y no reconocidos, salarios congelados, procesos de endeudamiento, pluriempleo, crecimiento de la informalidad y de inédita intensificación del uso del tiempo porque sumamos trabajo para generar ingresos que nos permitan enfrentar el costo de vida y también sumamos trabajo de cuidados porque contamos con menos oferta pública y el precio en el mercado es impagable.
Lxs trabajadorxs denunciamos que la responsabilidad de la emergencia en violencia contra las mujeres y diversidades es del Estado, cuya política pública se estructuró en base a la desprotección de las víctimas, la negación de la desigualdad de género y en el desconocimiento de su rol en la problemática. Esta conducta la vemos reflejada en el cierre del Ministerio de la Mujeres, Géneros y Diversidad, el cierre del Plan ENIA, la desimplementación de la ESI y la Ley Micaela, el desguace de la línea 144, la eliminación de la moratoria previsional, y la avanzada contra la Ley de Identidad de Género y la figura penal de femicidio. La violencia política y la misoginia del Gobierno están en las redes sociales, en los medios de comunicación, en los discursos oficiales, en las políticas públicas, y en la ola de femicidios que estamos viviendo.
Exigimos aumento de salario y jubilaciones para sostener el costo de vida, un presupuesto con perspectiva de género, reasignación presupuestaria para enfrentar la emergencia en violencia de género, políticas públicas que acompañen, cuiden y generen acciones concretas que nos permitan una vida libre de violencias, recuperar y profundizar las políticas de cuidado para niñeces, discapacidad y adultos mayores.
Queremos expresar nuestra solidaridad con lxs trabajadorxs de prensa que enfrentan ataques permanentes del gobierno que ha hecho de la batalla cultural antifeminista un objetivo estratégico promoviendo la restauración de formas antiderechos de comunicación que se reflejan en el tratamiento de las noticias sobre violencia por motivos de género desde una perspectiva negacionista y misógina de los medios hegemónicos.
Convencidas de que la herramienta sindical es indispensable para enfrentar a este gobierno convocamos a redoblar federalmente las estrategias de organización, construcción de unidad y acción contra el ajuste que violencia y contra la misoginia estructural de este proyecto.
Es necesario ponernos en común para construir un proyecto de país que recupere la centralidad del Estado para reconstruir la Patria. Un Estado popular y feminista.
Tramamos esta voz colectiva de las trabajadorxs porque la unidad hace la fuerza y con la convicción de que necesitamos encontrarnos en cada sector de trabajo, en cada barrio, en cada pueblo para frenar a Milei. Lo frenamos en la calle y en las urnas. En estas elecciones no votamos a Milei ni a ningunx de sus candidatxs!
MESA FEDERAL DE MUJERES Y DIVERSIDADES
ASOCIACIÓN TRABAJADORES DEL ESTADO





