El Departamento de Cultura del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) invita a los afiliados y al público en general a la muestra fotográfica ‘Malvinas, memoria de la espera’, expuesta en su galería –sita en la sede nacional del sindicato, en Av. Belgrano 2527 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires-. Se trata de un archivo de fotografías tomadas por los propios soldados conscriptos durante la Guerra de Malvinas en 1982. La entrada es libre y gratuita, de lunes a viernes de 10 a 18 horas.

Debido a la fuerte censura que ejerció la Junta Militar, existen muy pocas imágenes tomadas por reporteros gráficos durante la Guerra de Malvinas en 1982. La mirada de estos trabajadores de la imagen son las que generalmente conforman la memoria social sobre los conflictos traumáticos que atraviesan las sociedades y naciones. Ante esta ausencia de fotos que relaten el conflicto es que los curadores Diego Sandstede y Martín Felipe comenzaron a indagar y bucear en foros y redes sociales de ex combatientes con la intención de recolectar imágenes que ayuden a conformar y armar el rompecabezas. En esa búsqueda descubrieron que existen muchas fotos tomadas por veteranos durante la guerra, muchas tomadas con sus pequeñas cámaras y otras tomadas con cámaras profesionales de sus superiores.
Según explican en el sitio web de la muestra (www.memoriadelaespera.com.ar), “los ex combatientes guardan esas fotos, y en algunos casos los negativos, con mucho recelo pero con poca conciencia del valor social que tienen más allá de su memoria personal, del momento personal evocado”, y agregan: “Estas imágenes tienen un gran valor para la construcción de la memoria colectiva respecto de Malvinas, y nos conectan emocionalmente con ese tiempo y espacio”.

“Cada foto tiene su historia, su relato propio; quién la tomo, en qué momento, qué recuerdo evoca, qué dolor encierra. Nuestra experiencia en la búsqueda de estas imágenes nos confirma que cada una de ellas es una caja de memoria que dispara una historia que aun sigue viva, y consideramos que es fundamental rescatar y documentar para futuras generaciones; para el ejercicio de la memoria y el reconocimiento a quienes dieron su vida por defender la soberanía. Encontrar nombres, hombres, y darles imagen; rescatar al individuo y su historia personal”, agregan los curadores.

“Estas fotografías son un registro único del conflicto. Son imágenes que no están mediadas por la mirada de un/a fotógrafo/a profesional, no hay recortes ni ediciones para una noticia o narración periodística. Son los ojos de los soldados que vieron y fijaron el tiempo. En esta oportunidad son los protagonistas los que cuentan y pareciera que solo pretenden decir ‘aquí estuve’ o ‘aquí estoy’”, cierra la descripción del archivo.





