La Municipalidad de la localidad pampeana de Toay despidió a tres trabajadores precarizados con antigüedades que iban desde los 5 hasta los 10 años. Los tres son afiliados de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y participaban de las protestas definidas por la asamblea de trabajadores municipales. Tras esta noticia, la asamblea decidió endurecer la lucha y declaró un Paro total por tiempo indeterminado a partir de las 0 horas del pasado jueves y hasta que se reincorpore a los tres trabajadores despedidos y se hagan efectivos los reclamos de la mesa de negociación.

El Ejecutivo Municipal de Toay, que dirige el Intendente Ariel Rojas, decidió despedir a tres trabajadores precarizados afiliados a ATE que participaban de las protestas decididas por la asamblea de trabajadores municipales. Estos tres despidos son en represalia por el conflicto que se lleva adelante contra la política municipal.

Las y los trabajadores del municipio nucleados en ATE se habían declarado en Estado de Asamblea, Alerta y Movilización a raíz de la suspensión arbitraria del Ejecutivo de cerrar la mesa de negociación y no respetar los acuerdos. Al conocerse los despidos, decidieron modificar el plan de lucha informado en la Secretaría de Trabajo y se declararon en Paro desde las 0 horas del pasado jueves 3 de octubre y hasta obtener respuestas de reincorporación y de reconocimiento de los temas pedidos en el temario de la mesa de negociación.

Los pedidos de la mesa de negociación son amplios: elementos de protección personal, ropa, pase a Planta Permanente del personal precarizado (contratos y jornalizados) y el reconocimiento de adicionales por funciones específicas. Afectan a todas las áreas municipales que van desde la administración, recolección de residuos, cementerio y los dos corralones que es donde más trabajadores hay.
La mesa de negociación con el Ejecutivo trataba temas urgentes a corto plazo y otros a largo plazo para poder ir recuperando derechos de las y los trabajadores. El Municipio de Toay no ha adherido a la Ley de Paritarias.

Cuando los trabajadores comenzaron a organizarse, a elegir delegados de los sectores y a hacer el relevamiento de los reclamos específicos, el Intendente Rojas decidió unilateralmente cerrar el espacio de negociación con los representantes de los trabajadores y ATE, y no tener dialogo.





