La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) dependiente de la Secretaría de Energía denunció que el organismo está siendo vaciado por el Gobierno nacional mediante la continuidad de despidos de trabajadoras y trabajadores. Esto afecta de forma directa al cumplimiento de las funciones lo que produce la tardanza de resolución de reclamos de los usuarios que sería la puerta de acceso a las deficiencias en la calidad de distribución de las empresas.
“Las políticas públicas que están llevando adelante en este gobierno, retirando los subsidios a la generación y transporte de electricidad hacen que las tarifas sean imposibles de pagar y además no se traducen directamente en inversión de las mismas para mejorar el servicio por lo que los usuarios se verán afectados por cortes y además tarifas impagables”, aseguró Sergio Zalazar, delegado general de ATE en el ENRE.
El ENRE es un organismo que fue creado en la época del menemismo cuando se privatiza el sector eléctrico y se le da el poder de controlar tanto la generación y transporte a nivel nacional, como la distribución eléctrica en el AMBA.
ATE aseguró que el personal despedido responde a un perfil técnico y ejecuta funciones esenciales para lograr que las empresas eléctricas respeten y cumplan con sus obligaciones y así poder asegurar que los usuarios reciban un mejor servicio. En consecuencia, el vaciamiento del organismo afecta de forma directa a los consumidores de energía del país, en un contexto de subas crecientes en los costos y, con perspectiva de futuro, de aumento de consumo en el verano debido a las altas temperaturas y en consecuencia los posibles cortes del servicio.





