Pilar Arcidiácono es Doctora en Ciencias Sociales, Magister en Políticas Sociales y Especialista en Gestión de Políticas Sociales por la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Días atrás participó del panel de “Políticas públicas, protección y seguridad social”, en la jornada por la Nueva Estatalidad organizado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). Como especialista en el campo social cree que a pesar del clima de furibundo anti estado que existen en algunos sectores de la sociedad “el Estado ha tenido políticas de transferencias que han sido muy exitosas”.

En la comparativa que se hace con muchos países sobre sale aquella con los países escandinavos. Para la especialista no tenemos nada que envidiarles: “Argentina desarrolló, y esto me parece que es importante, una respuesta monetaria a los problemas sociales. Las transferencias no eran sólo el dinero, era lo que derramaba en el conjunto de la comunidad, del territorio. Alivió situaciones de indigencia, de malestar, generó también situaciones y apalancó la gobernabilidad política generando estabilidad democrática”.
Sobre la narrativa anti estado que parte de la base dice que puede tener varias lecturas. Sostiene Arcidiácono que “las transferencias de ingresos generan los memes que vemos todo el tiempo, los influencers, los memes de la mamá luchona, lo de la vagancia, los intermediarios. Todas las denuncias, las sospechas, están históricamente en las transferencias de ingresos”. Entonces, me parece que, en ese sentido, o me convencí a mí misma de que, en realidad, era una buena ventana para mirar qué había pasado en el Estado.
También puede sumarse, dijo “que la asignación universal no ha alcanzado a todas y todos. Esta masividad, como no fue una política universal en general, por más de que los nombres se incluyen, ha generado un montón de efectos. No llegaron a todos las políticas de transferencia. Por lo tanto, no llegaron a todos por igual”.
En el Eje 1 de debate “Estado Social y Calidad de vida”, que compartió con Juan Grabois, Roxana Mazzola, Noemí Fernández, Arcidiácono planteó que al estigma histórico de los asistidos, se le juntan en la Argentina los estigmas de los intermediarios. “Entonces, ahí se duplica el problema. No solo estás asistido, sino que, además, formas parte de la red de clientelismo político”. Y agrega que “en algunos estudios la gente identifica más las desigualdades no con el rico, sino con el que está cerquita, con el que está al lado. Entonces, la comparación es de lo socialmente próximo, de aquel que recibe más que yo, de aquel que obtuvo y yo no obtuve. O sea que en las injusticias chiquititas, las injusticias con los de al lado, se juega gran parte de la legitimidad estatal”.
En cuanto al ámbito de las políticas públicas marca diferencias entre el Ministerio de Capital Humano y el ANSES. Sobre estas diferencias expresó que “el desmantelamiento que no ha sido parejo. En Capital Humano las transferencias que corrían por cuenta de Desarrollo Social fueron aniquiladas. En cambio ANSES se mantiene como un instrumento de gestión, de intervención inmediata en situaciones de emergencia. Lo que el Gobierno Nacional si debe entender es que ambos organismos son importantes diques de contención social”.






