Durante la jornada de debate sobre la Nueva Estatalidad, el eje 1 “Estado Social y calidad de vida” fue el ámbito de disertación de la Secretaria General de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) La Pampa, Roxana Rechimont. Con mucho énfasis esta dirigente subrayó que “el Estado social es ese modelo en el que el Estado asume la responsabilidad de garantizar derechos básicos como la Salud, la Educación, el trabajo, la seguridad social y la vivienda”; y también acotó que la calidad de vida “no se reduce en tener ingresos solamente, tiene que ver con el acceso real a esos derechos, con vivir sin miedo, con tener tiempo para descansar, para cuidar, para disfrutar y proyectar un futuro”.
Dentro de esta calidad de vida considera determinante reconocer varios aspectos de la realidad cotidiana que son menospreciados o ignorados, como la jubilación y el cuidado de la población. La titular del Consejo Directivo pampeano sostuvo que “tanto la Seguridad Social como las jubilaciones, deben ser dignas. Ambas son un derecho que nos protege frente a momentos más difíciles de la vida, como la vejez, la enfermedad, un accidente o la pérdida del trabajo. Pero en la práctica muchas personas trabajadoras no acceden a estos derechos, porque trabajaron en negro, porque criaron hijos e hijas sin salario, porque la vida misma fue más dura que lo que nos pide la ley y más sobre todo en estos tiempos con este Gobierno Nacional que cercena absolutamente todo lo que veníamos logrando”.

A su propia pregunta sobre ¿qué pasa cuando llega el momento de jubilarnos?, Rechimont respondió: “la mayoría de la gente se encuentra con jubilaciones que no alcanzan y desde el Poder nos dicen que el sistema no da abasto como si los responsables fuéramos los trabajadores y las trabajadoras”.
Con el cuidado dirá que pasa algo similar: “siendo uno de los trabajos más importantes, porque estar al cuidado de hijos e hijas, personas mayores, personas con discapacidad o enfermos requiere de tiempo y presencia es uno de los trabajos más invisibilizados y desigualmente repartidos en una sociedad. En la Sociedad pasa lo mismo. ¿Quién se encarga del cuidado en nuestra sociedad? Mayoritariamente mujeres, sobre todo las mujeres de los sectores populares, muchas veces sin salarios, sin horarios, sin descanso. Y ¿quiénes cuidan a quienes cuidan? El Estado no, o porque no llega o llega tarde”.
Para la dirigente hoy faltan jardines, licencias, centros de día y faltan políticas públicas, que sostenga a estas mujeres. Por ello, dice que “si no hay un sistema nacional de cuidados, las mujeres trabajadoras terminamos asumiendo una doble o triple jornada, la del empleo, la del hogar, la de sostener la economía y desde nuestra mirada el cuidado debe ser un derecho, no una carga privada”.
Otro punto de su ponencia es la Educación como derecho para igualar oportunidades: “La Educación pública es una herramienta de justicia social, pero cuando se recorta el presupuesto, cuando se cae un techo, cuando no hay computadoras ni conexión, la desigualdad entra al aula. La clase trabajadora muchas veces accede a una educación que produce la desigualdad, en lugar de combatirla, y sin embargo las escuelas públicas son también espacios de resistencia, de contención, de comunidad” y agrega “las y los trabajadores docentes, son quienes sostiene el sistema y los sostienen con todo: con salarios bajos, con condiciones muy difíciles dentro de los establecimientos educativos”.

A su cierre remarcó la necesidad de “un Estado activo, con políticas redistributivas, con derechos garantizados para todos y todas; y eso se logra con un Estado en beneficio de las mayorías, con organización colectiva y con un gobierno que resuelva las necesidades del pueblo de una vez por todas”.





