En el marco de la jornada por la Nueva Estatalidad, organizada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Historiadora y también delegada del Sindicato en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Julia Scarensi, participó del panel sobre ‘Empleo público, estatalidad y carrera estatal’. En su ponencia sobre los tiempos de ajuste y desmantelamiento que sufre el Estado por parte del Gobierno Nacional, Scarensi sostuvo que “el Estado, que renuncia a la estabilidad de sus trabajadores renuncia a su soberanía”; y cuestionó que se haya renunciado a su función estratégica de formar a sus trabajadoras y trabajadores, de formar a sus cuadros técnicos.
“Aquí todas y todos sabemos la situación tremenda por la que atraviesa nuestro Instituto Nacional de Capacitación, el INAP, lo que está pasando con el congelamiento virtual de las becas, del FOPECAP. El Estado Y cuando decimos que las y los trabajadores no delegamos el debate y que las y los trabajadores necesitamos reconstruir esta patria, estamos diciendo también que necesitamos que el Estado Nacional, recupere esa función de formación y de capacitación desde el punto de vista estratégico”, puntualizó.
Sobre el Eje 2 (“Trabajos dignificantes hoy: ¿una utopía?”) del encuentro organizado por ATE, Scaresi hizo hincapié en el desmantelamiento del Estado: “desde que se sancionó la Ley Bases nuestro régimen de empleo público está virtualmente derogado. Trabajadoras y trabajadores de la planta permanente pueden ser despedidos bajo el eufemismo de la disponibilidad, digamos un despido diferido, por ponerle un nombre. Y cuando el Estado renuncia a la estabilidad de sus trabajadoras o trabajadores, al derecho a la carrera, en realidad está renunciando a su autonomía y a la continuidad de sus políticas”.

Hace pocos días el Gobierno Nacional derogó una normativa con más de 20 años de antigüedad que equiparaba a las y los trabajadores contratados con los de la planta permanente. Sobre este punto Scarensi afirmó que “de nuevo las y los trabajadores son puestos en duda, al sometimiento de la revisión permanente de nuestros contratos. En ningún momento de estas nuevas medidas se está hablando de mejorar lo que hacemos. No se está hablando en ningún momento desde alguna autoridad científica, si se quiere, de alguna evidencia que justifique o que legitime esas modificaciones”.
Después subrayó: “no hay justificación. Esto se ejemplifica muy bien, por ejemplo, con algunos otros retrocesos en donde los típicos considerandos de la normativa directamente son prácticamente nulos, parecidos a las resoluciones de periodos de gobierno de facto, donde no había considerandos, donde se pasaba directamente en los actos administrativos a la parte resolutiva”.
Por eso para imponerse a este presente difícil, Scarensi promovió “poder poner esta discusión en debate porque necesitamos una nueva ley de empleo público que tenga contemplada la estabilidad desde el momento mismo del ingreso, que tenga contemplada la formación y la capacitación como una inversión estratégica y no como un gasto para el Estado”.
Ya para concluir indicó que “con cada área del Estado que se desmantela, con cada contrato precario, con cada política que deja de ejecutarse, nuestro Estado se vuelve un Estado obediente y en vez de ser un Estado soberano se convierte en un Estado pequeño, sin memoria institucional”.






