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ATE

Finalizó en Montevideo el intercambio entre organizaciones de toda la región: "capitalismo, racismo y patriarcado, modelo de múltiple dominación”

Con toda la mística
de los pueblos organizados, finalizó la Jornada Continental

Luego de tres días de construcción de lazos entre
militantes, de debates profundos hacia la construcción de la unidad de los
pueblos latinoamericanos, de mística y alegría, finalizó el Encuentro de
Montevideo de la Jornada Continental por la democracia y contra el
neoliberalismo.

Previo al plenario de convergencia, se realizó a la mañana
una reunión de las mujeres de la CSI con la Marcha Mundial de Mujeres, donde confluyeron
experiencias y se acordó poner la defensa de los bienes comunes y las luchas de
las mujeres en todas y cada una de las acciones que se vayan construyendo.

Los hermanos y hermanas de las comunidades originarias
también tuvieron su espacio de intercambio, que finalizó con un ritual Charrúa,
donde se pide permiso a la Pachamama para realizar el encuentro y a la vez se
le agradece y bendice por una exitosa jornada.

Por último se realizó el plenario de convergencia, donde se
expusieron las conclusiones de los diferentes paneles que se realizaron el día
viernes: Democracia y soberanía, Integración de los pueblos, Libre Comercio y
Trasnacionales, que se sintetizan en la Declaración Final.

ATE participó junto a distintas organizaciones de la CTA-A.
En el primer día de la Jornada, la Asociación Trabajadores del Estado y la CTA-Autónoma
de Argentina volvieron a decirle NO a la Reforma Laboral, Previsional, de
Educación y Salud que impulsa el gobierno nacional en nuestro país: http://bit.ly/2BcVDtk

Declaración de
Montevideo

"Los movimientos, organizaciones sociales y diversas
expresiones del campo popular de las Américas, herederos y protagonistas de las
luchas contra el imperialismo y los regímenes militares en América Latina y El
Caribe, que nos levantamos contra la agenda neocolonial de libre comercio,
privatización, saqueo y pobreza representada en el derrotado proyecto del ALCA,
reafirmamos los principios de solidaridad e internacionalismo que nos unen, así
como el compromiso de seguir luchando por una transformación sistémica contra
el capitalismo, el patriarcado, el colonialismo y el racismo”.

"Reunidos en el Encuentro Continental por la Democracia
y Contra el Neoliberalismo, realizado en Montevideo, Uruguay, entre los días 16
al 18 de noviembre, luego del intenso intercambio de experiencias y luchas,
ratificamos la agenda unitaria y de articulación de fuerzas sociales y
políticas que acordamos en el Encuentro de La Habana, en noviembre de 2015. Reafirmamos
la necesidad de re articular las diversas alternativas e iniciativas populares
para enfrentar el modelo de dominación capitalista neoliberal”.

"El avance del Capital sobre los pueblos y sus territorios nos muestra que
capitalismo, racismo y patriarcado forman un modelo entrelazado de múltiples
dominaciones. La nueva ofensiva de fuerzas neoliberales profundiza los mismos
mecanismos de acaparamiento de territorios, saqueo de los bienes comunes,
explotación del trabajo y control de los cuerpos. Las tasas de ganancia son
garantizadas por ajustes que se sostienen sobre más trabajo sin derechos y
sobrecarga de trabajo no pagado de las mujeres, que garantizan que la vida se
sostenga en el marco de la precarización acelerada de sus condiciones de vida.
Las Empresas Transnacionales (ETN), y las elites nacionales asociadas, son las
mayores beneficiarias del modelo de globalización neoliberal. La arquitectura
de esta dominación se expresa en los tratados de libre comercio y de inversión
de nueva y vieja generación cuyo garante es, entre otros, la Organización
Mundial de Comercio (OMC)”.

"A su vez, el sistema de endeudamiento perpetuo es un
mecanismo de dominación, de condicionamiento del modelo productivo y de
expropiación de los recursos públicos y bienes colectivos, al mismo tiempo que
profundizan el lucro de las elites locales, cada vez más corruptas y
dependientes del sistema financiero internacional”.

"Esa misma alianza es la que agudiza la disputa entre
el proceso de acumulación permanente del capital y los procesos de
sostenibilidad de la vida, generando una explosión de conflictos
socio-ambientales en la región, facilitando el acaparamiento de tierras y el
desplazamiento de grandes masas de campesinas y campesinos y pueblos
originarios, creando una crisis migratoria, ambiental y alimentaria. Al
profundizar los procesos de financierización de la economía y de la naturaleza,
se 2están destruyendo las bases nacionales y las competencias soberanas de los
estados para desarrollar políticas públicas ambientales y laborales en favor de
los pueblos”.

"Las instituciones de la democracia formal y el
ejercicio de los derechos humanos se han convertido en un obstáculo para esa
dinámica del capital. Eso explica la reducción de los espacios de la
democracia, el desconocimiento de la voluntad popular, la criminalización y
judicialización de la política, cuya expresión culminante, entre otros, ha sido
el golpe parlamentario, jurídico y mediático contra la presidenta Dilma
Rousseff y la pretensión de impedir la candidatura del ex presidente Lula da
Silva en Brasil”.

"El proceso de monopolización, concentración y control
de la información y la tecnología por parte de corporaciones mediáticas, con
ramificaciones hacia otras ramas de la economía, es un atentado a las bases de
la democracia. Ya que en un mundo globalizado quien controle y distribuya la información
tiene poder incluso por sobre los poderes políticos y la soberanía popular”.

"La derecha continental pretende avanzar en la
precarización de las relaciones laborales y la eliminación de la negociación
colectiva, la desregulación de las contenidas en las reformas brasileñas y
argentinas, así como la ofensiva de la patronal uruguaya contra la negociación
colectiva en la OIT, son claros ejemplos de esa estrategia”.

"Este nuevo avance conservador y reaccionario refuerza
discursos de odio y misoginia concretizados en prácticas racistas y
discriminatorias contra afro-descendientes, pueblos originarios, migrantes y la
población joven de los sectores populares. El control sobre los cuerpos y la
sexualidad se impone con feminicidios, criminalización del aborto, violencia
contra las mujeres y la población LGBTI. Las políticas xenofóbicas, racistas y
de criminalización de los migrantes que se han instalado en el discurso
político en EE.UU y la Unión Europea, son peligrosamente imitadas por la
derecha fascista de América Latina y el Caribe”.

"A esto hay que sumarle el ataque a los derechos
humanos, la criminalización de los movimientos populares, el asesinato y la
desaparición de líderes y lideresas sociales. La impunidad del terrorismo de
estado de ayer se convierte en base fundante de la impunidad de hoy del gran
capital”.

"Como parte de esa avanzada, el gobierno de los EE.UU.
pretende reforzar su influencia imperial en la región y despliega una política
de intervencionismo abierto que, utilizando todos los dispositivos
diplomáticos, culturales, económicos y militares, ataca la soberanía de los
países de la región. La estrategia de militarización a través de la ampliación
de bases militares y la presencia de tropas con ejercicios “humanitarios”
ocultan la pretensión de control territorial sobre los bienes comunes
estratégicos de la región. La permanencia de fuerzas de seguridad extranjeras
en Haití, como parte de la nueva misión de la ONU, Misión de Naciones Unidas
para la Justicia de Haití (MINUJUSTH), continúa la ocupación de ese pueblo y
responde a esta misma lógica”.

"Esta estrategia imperial se condensa en la guerra
multidimensional contra Venezuela, que tiene momentos de violencia paramilitar,
de bloqueo económico, asfixia financiera, sanciones internacionales,
criminalización mediática y aislamiento diplomático.

"El grave incumplimiento de los acuerdos de La Habana
que pone en serio peligro al proceso de Paz en Colombia y profundiza la
violencia en la ocupación de territorios por parte de fuerzas paramilitares,
con el recrudecimiento de los asesinatos cada vez de líderes sociales
populares. A su vez se ve estancado el proceso de diálogo con el ELN por parte
del gobierno, que desconoce al mismo tiempo la participación de los sectores
agrarios, campesinos y afros en dicho proceso”.

"Por otro lado, el imperialismo continua el ataque a
los procesos que mantienen gobiernos progresistas y de orientación popular,
recrudece el criminal bloqueo contra Cuba y hace retroceder el proceso de
normalización de las relaciones entre EEUU y la isla; toma medidas contra el
gobierno de Nicaragua; impulsa el sabotaje a la gestión del gobierno de El
Salvador; y asedia al gobierno de Bolivia”.

"También se ve amenazada la nueva institucionalidad
regional impulsada los últimos años, como UNASUR y CELAC, que aun con déficits
en sus contenidos y participación, constituyen esfuerzos importantes hacia una
integración no subordinada a la política de EE.UU., hacia la región. Así mismo
denunciamos los retrocesos que afectan el proceso de Mercosur y lo reorienta a
la agenda del neoliberalismo”.

"Reivindicando las importantes conquistas sociales y
políticas obtenidas por los gobiernos populares en los últimos años,
reconocemos limitaciones que enfrentamos en estos procesos, especialmente la
falta de reconocimiento de la importancia de la movilización social organizada
para avanzar en esa transformación y superar la lógica depredadora del sistema
capitalista”.

"Desde Montevideo y bajo el influjo enriquecedor de
haber compartido las diferentes experiencias de lucha y resistencia y
creatividad, de comunidades, colectivos y organizaciones que construyen formas
diversas de enfrentamiento al poder del capital y de alternativas solidarias
desde y para los pueblos, ratificamos nuestra apuesta a la Jornada Continental
por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, como proceso amplio, diverso,
plural y unitario y espacio de articulación de las resistencias y alternativas
de nuestros pueblos”.

"Es fundamental reforzar la acción política de
movilización, organización y lucha desde las fuerzas populares para construir
las democracias verdaderas e impulsar un proyecto político de unidad de
transformación de carácter popular en América Latina y el Caribe. No puede
haber democracia sin participación, sin distribución de la riqueza, sin acceso
a la información y la justicia”.

"Continuaremos luchando por la integración de nuestros
pueblos y naciones reivindicando nuestra diversidad cultural, social, política
y económica, colocando en el centro los derechos de los pueblos.

"Enfrentaremos la ofensiva reaccionaria, afirmando la
libre circulación de las personas y el reconocimiento de la ciudadanía
universal.

"Asumiremos la defensa innegociable de la autonomía y
libertad de las mujeres, la lucha para poner fin al feminicidio y todas las
violencias machistas, también afirmamos el derecho al aborto legal, público y
seguro.

"Enfrentaremos a las empresas transnacionales y sus
estrategias de captura y sometimiento de las instituciones democráticas,
promoviendo acciones concretas para reducir el espacio que tienen para evadir y
eludir sus responsabilidades.

"Nos movilizaremos para que se establezcan instrumentos
nacionales e internacionales que impidan que los derechos de las empresas
tengan primacía sobre los derechos humanos y de los pueblos, participando del
proceso para la adopción de un Tratado Internacionalmente Vinculante sobre
Empresas Trasnacionales y DDHH.

"Impulsaremos una integración popular que respete la
diversidad de nuestras culturas. Que se construya desde la participación
protagónica de nuestros pueblos. Que defienda la paz y la autodeterminación en
nuestros territorios, libre de bases militares e intervencionismos, con
complementariedad de las economías y relaciones de solidaridad y cooperación.

"Continuaremos reivindicando la reforma agraria
integral y popular, como proceso que garantice a los y las campesinas el acceso
a la tierra, el agua y el territorio así como la protección de la semilla
criolla, y de los saberes ancestrales fomentando de esta manera el desarrollo
de la soberanía alimentaria y la agro-ecología para alimentar a nuestros
pueblos”.

"Continuaremos impulsando la articulación de nuestros
medios alternativos y populares bajo una estrategia de comunicación coordinada
y también sostendremos la lucha por la democratización de la comunicación en
cada uno de nuestros países como una forma de limitar el poder mediático en la
región. Enfrentaremos el poder de las transnacionales defendiendo la internet
libre y las tecnologías libres”.

"Mantendremos nuestra solidaridad con el pueblo de
Venezuela y su derecho soberano a desarrollar su proyecto social, político y
económico sin agresiones, ni injerencias, con garantía de la paz y el respeto
de sus instituciones”.

"Desde Montevideo, convocamos a todos los actores
sociales que no hacen parte de la Jornada y a las fuerzas políticas del
continente para construir de conjunto una estrategia que nos permita fortalecer
la movilización popular y las luchas en la región”.

"Ese camino de unidad es condición para trascender los
marcos de la economía dominante y plantear otras formas de organizar las
relaciones sociales, productivas y reproductivas que, asentadas en la igualdad,
la solidaridad y la justicia social y ambiental, construyan la soberanía
alimentaria y energética de nuestros pueblos y la vida digna en nuestros territorios”.

En tal sentido nos
convocamos a:

1. "Movilizarnos para repudiar la Cumbre Ministerial de
la OMC en Buenos Aires en diciembre de 2017.

Año 2018

2. Movilización unitaria de todos los movimientos el 8 de
marzo

3. Estar presentes y colocar nuestra agenda contra el libre
comercio y las transnacionales en el Foro Mundial Alternativo del Agua (FAMA),
Brasilia, marzo.

4. Movilización unitaria de todos los movimientos el 1ero.
De mayo.

5. Movilizarnos para denunciar la realización de la Cumbre
de las Américas en Lima, en junio de 2018, como escenario en el que se pretende
reinstalar la agenda de dominación neocolonial e imperialista en el continente.

6. Organizar nuestra acción unitaria alrededor de la Cumbre
del G20 en Argentina, segundo semestre de 2018.

7. Finalmente llamamos a todos los pueblos del continente a
movilizarnos de manera unitaria, combativa y solidaria en todos nuestros países
la semana del 19 al 25 de noviembre, reivindicando la agenda acordada en el
Encuentro de Montevideo, como expresión de la acción de nuestros pueblos en
Defensa de la Democracia y Contra el Neoliberalismo".

Encuentro Continental
por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, 18 de noviembre de 2017,
Montevideo, Uruguay

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