Trabajadores del Parque Nacional Lanín repudiaron “enérgicamente a las
máximas autoridades de la Administración de Parques Nacionales ante la falta de
apoyo a los compañeros involucrados” en lo ocurrido en el
Camping Lolen cuando la caída de un árbol ocasionó la muerte de Matias Mercanti
de 7 años y Martina Sepúlveda de 3 el 1° de enero de 2016.
En un
documento que se conoció luego de haber realizado una asamblea, los delegados
de ATE en la sectorial enfatizaron “la ausencia de políticas estatales que permitan y conduzcan el necesario
debate en la sociedad sobre los riesgos inherentes al momento de visitar áreas
protegidas del sistema”.
Algunos de
los puntos del documento cuestionan “el alevoso silencio institucional” que “compromete a los trabajadores
como responsables directos ante cualquier situación similar como la planteada”.
Y resaltan
que las autoridades “sólo se esconden” en las oficinas de la casa
central, que “no
se hacen cargo” de que son quienes conducen el organismo y
sólo declararon el Parque como Área Segura poniendo otra vez a los trabajadores
en la cabeza de las responsabilidades.
Tras
solidarizarse “con las familias que sufren esta tragedia y nuestra comunidad”
exigen a las autoridades de Parques Nacionales que “se hagan cargo de la
responsabilidad que les cabe”.





