Hace varios
días que los trabajadores llevan adelante una retención de tareas en reclamo
del cobro de los haberes de mayo. Esta situación ha provocado que el
Ministerio, una de cuyas responsabilidades es asegurar debidas condiciones de y
medio ambiente de trabajo, no pueda siquiera garantizar condiciones mínimas de
higiene y seguridad en sus propias dependencias.
A raíz de
esto los compañeros de la ATE han radicado una denuncia ante el propio
organismo consignando que “los trabajadores y trabajadoras se ven a obligados a
desarrollar sus tareas sin las más mínimas condiciones de higiene y salubridad”
a la vez que instan a las autoridades a “arbitrar los medios necesarios para
resolver el conflicto por falta de pago de los salarios de los trabajadores de
limpieza”.
Los
trabajadores de limpieza formaban parte del personal del Ministerio hasta que
en la década del ’90 se procedió a la tercerización de dichas tareas. Desde
entonces vienen prestando servicios a través de empresas tercerizadores que son
contratadas mediante millonarias licitaciones.
Mientras que los trabajadores tienen un salario de bolsillo de $ 7.500,
las empresas contratistas cobran por cada trabajador por encima de $ 20.000. Estas empresas abusan
sistemáticamente de los derechos de los trabajadores, incumpliendo los términos
de los pliegos de licitación, sobrecargándolos de trabajo, mudándolos de
servicios, desconociendo la antigüedad, violando la tutela gremial de los
delegados, estafándolos con el depósito de sus aportes previsionales y
reteniendo indebidamente el pago de sus salarios, ante la permisividad de los
organismos de control que, como el propio Ministerio de Trabajo, deberían
regular su accionar.


