Santa
María de Punilla es un pueblo del valle homónimo, ubicado a tres kilómetros de
Cosquín. El 26 de mayo de 1976, la dictadura militar secuestró allí a 70 militantes,
quienes fueron torturados en el Hospital Colonia Santa María de Punilla: un
neuropsiquiátrico que funcionó como centro clandestino bajo el mando de la
Fuerza Aérea.
El
establecimiento no había sido señalizado como tal hasta el acto que organizó
ATE el 26 de mayo de 2010, junto con la Mesa Permanente por los Derechos
Humanos de Santa María de Punilla y la Asociación de ex Presos Políticos.
Julio
Fuentes, en su segundo período como Secretario Adjunto de ATE, manifestó que “por
aquellos años el gremio estaba en manos de los traidores, como Juan Horvath, pero también teníamos hombres como
éstos: valientes”.
También
participaron de la actividad la entonces Secretaria General de Córdoba y hoy
Secretaria nacional de Formación, María Teresa Romero, y quien fuese Secretario
General de la CTA provincial, actualmente integrante de la comisión
normalizadora del Centro Nacional de Jubilados de ATE, Oscar Mengarelli.
Carlos
Carranza era Secretario General de la comisión directiva de la seccional en
1976: “Éramos un grupo de jóvenes cargados de compromiso, mística, solidaridad
y esperanza en la búsqueda de reivindicaciones sindicales y calidad de vida y
dignidad para los enfermos mentales que eran la razón de nuestro trabajo”,
expresó en el homenaje de 2010.
“Un
26 de mayo, un día tan nublado y frío como hoy, apareció la garra artera
disfrazada por los hombres que representaban a las Fuerzas Armadas que no sólo
vinieron a aplastar nuestros proyectos, sino a detener este trabajo con otras
organizaciones, porque estábamos luchando por una pluralidad ideológica”,
finalizó.


