En
este contexto, ATE solicitó a principios de 2010 ante el entonces COMFER el
permiso provisorio de transmisión de TVC: una señal que se desarrollaría en
Neuquén, en la que los trabajadores pudieran plasmar su visión de la realidad.
Pero los plazos prometidos por el COMFER y luego el AFSCA, nunca prosperaron.
Amparado en las acciones judiciales del grupo Clarín, el gobierno nacional no
distribuyó nunca el espacio radioeléctrico a favor del tercer sector de
organizaciones sociales, sindicales y comunitarias en un sentido de igualdad.
Pablo
Marchetti, como un puñado de periodistas, alzó un posicionamiento crítico
alrededor de la sanción de ley de medios y su aplicación. Lo hizo durante un
buen tiempo desde la sátira periodística en la revista Barcelona que dirigió,
sus columnas en MU y ahora en la conducción de Mentira TV, pero también desde
las grietas abiertas en los medios hegemónicos.
Por
ello lo entrevistamos, en su casa, donde nos cuenta que su banda de música
Falopa, estaría tocando en unos días en Plaza Houssay, en un acto a favor de la
absolución de los trabajadores petroleros condenados en Las Heras.
¿Qué valoración hacés de la ley de
medios?
Hay
un primer tema que es cultural y tiene que ver con el para qué sirven los
medios, quiénes son sus dueños, a qué intereses representan: una discusión que
antes no se daba o quedaba encerrada entre tres personas. Desde su sanción, el
debate salió del closet y eso me
parece fantástico y sano: Pasamos de ser un país con 35 millones de directores
técnicos a uno con 35 millones de semiólogos
¿Cómo caracterizás el rol del gobierno
nacional en este proceso?
La
ley de medios no es la ley del gobierno, porque por ella venían militando radios
comunitarias, gente de universidades, organizaciones sociales y sindicales.
Pero es verdad que existió la voluntad política del gobierno para llevarla
adelante, independientemente de la coyuntura de su pelea política contra
Clarín. Es paradójico, porque si uno analiza cómo luego se implementó la ley de
medios, su incumplimiento es nocivo, como el caso de la compra que hace
Cristóbal López del grupo Hadad. Veo un problema que se reproduce en la
política general del gobierno, que es la distancia entre la retórica y los
hechos
¿A qué responde este límite? Como haber
otorgado sólo un 3% de las licencias para FM a medios del tercer sector o que
sólo la UOCRA sin licitación mediante haya conseguido una licencia televisiva
El
límite es el marco político de la sanción de la ley de medios, que es la pelea
con Clarín. Creo que se trata de eso. Se focalizó allí y se restringió a eso.
¿Clarín es una corporación? Sí ¿Es monopólica en algunos casos y en otros
oligopólica? Sí ¿Está bien restringirla? Sí. Pero sustituirla por Cristóbal
López, es un sin sentido
¿Qué ponía en juego la ley de medios con
respecto al tercer sector y el espacio radioeléctrico asignado?
Pensé
que era una mayor distribución de los canales de emisión y una mayor
democratización de la información. Que experiencias como las de TVC pudieran
llevarse adelante. Eso significaba un recorte a Clarín, pero terminamos viendo
que Clarín frente a la ley de medios aplica la ley de testaferros y se termina
dividiendo quedando armado
¿Te parece que los medios del tercer
sector pueden sobrevivir en los marcos de la ley de medios?
La
veo complicada. Fui parte de Barcelona, que tuvo muy buena llegada con la venta
de 30 mil ejemplares semanales: una cifra muy buena en ventas, pero nada
rentable sin pauta. Una vez tuve una reunión con varias revistas culturales en
la entonces Secretaría de Cultura. Me hablaban de crear un lugar de exposición
visible en kioscos, y yo decía: ‘a nosotros los canillitas nos cuelgan arriba
de todo, exhiben Barcelona mejor que la revista Gente. ¿Qué tengo que hacer
para recibir una pauta?’ Por eso no me gusta el término de medios alternativos.
Es una definición hecha desde el poder hacia la periferia y que te confina a la
periferia. Que yo no quiera resignar contenidos ni ideología, no implica que no
quiera llegar al masivo. Porque si además plantás la bandera de ser
alternativo, te contentan con migajas. Tampoco quiero ser hegemónico y sacar a
los codazos a otro. Quiero condiciones igualitarias para todo el mundo y que el
más débil cuente con beneficios
Este nuevo panorama de medios privados
oficialistas, ¿Te parece incorrecto pero necesario para equilibrar en términos
políticos la balanza?
Me
parece una cagada, pero son medios atados a una pauta oficial: son
kirchneristas mientras exista el kirchnerismo y después se sentarán a negociar
con otro gobierno. Ya lo demuestran: le hacen guiños a Scioli y a Massa. Esto
tiene que ver con otra cuestión clave que es que los medios periodísticos
tengan un fin periodístico. Lo que pasó con los grandes medios como Cristóbal
López o Clarín, es que utilizan el periodismo para hacer lobby para otros
grandes negocios, por eso pueden sentarse a hablar el día de mañana con otro
gobierno de forma extorsiva
También están las fisuras que se generan
en los medios hegemónicos, ¿No?
Otro
de los daños colaterales que trajo la ley de medios es que los medios
hegemónicos no son monolíticos. Mucho menos puede pensarse que cada uno de
quienes allí trabajan son la voz de la empresa: Ni Ernesto Tenenbaum es
Magnetto ni Eduardo Anguita es Spolski. Son personas que expresan su voz
¿Creés que Barcelona fue el medio
paradigmático de la tercera posición entre Clarín y el kirchnerismo?
Me
cuesta decirlo a mí. Barcelona hizo bastante más masivo de lo que era un
análisis de los medios, desde la sátira. Más allá de la guerra entre el
gobierno y Clarín, nosotros habíamos planteado la guerra de Clarín, como diario
paradigmático, con el idioma castellano y el periodismo en general. Leés un
título de Clarín y decís ¿Dónde está el sujeto y dónde el predicado? ¿Qué me
quieren decir? Nos acostumbramos a leer sin fuentes y todo en potencial. Esa
discusión que estaba encerrada en tres gatos locos de una facultad de
comunicación, en términos masivos, luego la dio la ley de medios
¿Hubo algún aporte de Barcelona en la
construcción de un nuevo periodismo?
Creo
que es saludable destruir algo que se da naturalizado, cuando en realidad es
una construcción del poder. Hay una idea del periodismo que está viciada,
tergiversada. Me parece que el aporte de Barcelona es haber asentado que el
periodismo es un formato de ficción. Es decir ‘no tomemos ésto como cierto’.
Está la paradoja de que el periodismo es un relato de ficción armado con
elementos de la realidad. Si vos ponés en la tapa de un diario que es culpa del
gobierno el choque con la muerte de dos personas porque no hace buenas rutas,
es un relato de ficción. El periodismo independiente, neutral, es un fetiche
¿Cuál es el desafío en el debate sobre
medios?
Varios,
pero uno grande sigue siendo cómo separar lo público de lo gubernamental
partidario y cómo se logra financiamiento para ello. Yo veo cosas en la
televisión pública que son buenísimas: Encuentro, Paka Paka, incluso Ciudad
Abierta del gobierno porteño. Pero la pauta oficial está absolutamente
disociada de las campañas públicas. Las campañas del Banco Provincia dicen
‘Gobernación Daniel Scioli’. Hay campañas de bien público como las
vacunaciones, velocidad en las rutas, las que deberían ser pautas oficiales
para cualquier medio. Me parece que tendría que venir por ahí una
reglamentación de los fondos públicos
Frases
“¿Qué
se ponía en juego con la ley de medios? Pensé que se democratizaría la
información, que experiencias como las de TVC de ATE pudieran llevarse adelante”
“Veo un problema que se reproduce en la
política general del gobierno: la distancia entre la retórica y los hechos”
“Que
no quiera resignar contenidos ni ideología, no significa que no quiera llegar
al masivo”
“Los
grandes medios como Cristóbal López o Clarín utilizan el periodismo para hacer
lobby para otros grandes negocios”


