Somos trabajadoras estatales. Hace tiempo que sufrimos políticas de estado
misóginas/patriarcales. El año pasado le pudimos poner dos nombres a esas
políticas por sus evidentes dichos discriminatorios y desafortunados hacia las
mujeres: Mamarelli y Massoni. Hasta el Gobernador tuvo que pedir disculpas
públicas por los dichos de sus funcionarios.
Como trabajadoras mujeres nos
volvemos a sentir despreciadas. Muchas de nosotras somos sostén de familia,
paramos la olla de nuestras casas y muchas veces las de otros familiares
también. Muchas nos organizamos también para generar entrada de dinero y que a
nuestras familias no le falte comida, calzado, remedios, etc, a pesar de tener
nuestro trabajo asalariado. Pero lo hacemos porque el Gobierno, patrón de
nuestro trabajo, NO nos paga el sueldo de nuestra labor realizada mes a mes, NO
cumple con lo acordado en paritarias, NO cumple con el servicio de la obra
social y, encima, nos maltrata y amenaza con descuentos y sanciones que lejos
están de la responsabilidad que asumieron como gobernantes. Arcioni fue elegido
como gobernador y, mientras viaja, pareciera que el mando lo tuviera el
Ministro Coordinador, que ya lo nombramos en el primer párrafo, a quien le
gusta ponerse al frente y mostrarse en cuanto operativo policial haya, quien
con cara de piedra sale a decir a los medios que tenemos que ser pacientes, que
ya se va a arreglar la situación. Es decir que reconoce que algo está haciendo
mal pero igual amenaza con descuentos. Es así que vemos la urgencia de renovar
la figura en ese cargo ministerial porque el tiempo no arregla nada, sólo hace
que olvidemos. Son las políticas de Estado las que solucionan los problemas de
la ciudadanía. Por eso, como en el 2018, pedimos la renuncia de Federico
Massoni al Gobierno Provincial y que alguien idóneo ocupe ese cargo, dando
respuestas lógicas a los pesares que estamos padeciendo como trabajadoras.





