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ATE

En todo el país ATE realizó asambleas enmarcadas en la paritaria nacional del sector. En San Martín se rechazó el 28% propuesto por PAMI y UPCN y se discutió la necesidad de unificar discursos sobre los problemas extra salariales en el organismo

En el contexto de la convocatoria resuelta por la última reunión
de responsables regionales de ATE PAMI de cara a la segunda mesa paritaria del
sector en el Ministerio de Trabajo de la Nación, el Secretario Gremial del
gremio, Alejandro Garzón, participó de la asamblea en la Unidad de Gestión Local
VIII de San Martin en la provincia de Buenos Aires. Los trabajadores rechazaron
allí la propuesta salarial de los funcionarios del instituto y UPCN, y reafirmaron la demanda del 35% de incremento. Además mandataron a los delegados a realizar un
paro y movilización a la sede central del organismo y convocar a centros de jubilados
para debatir su normalización.

“Los compañeros discutieron no sólo lo salarial, sino también
las reformas que amerita PAMI y la necesidad que tenemos los trabajadores,
principalmente los de ATE, de unificar discursos
y criterio político acerca de nuestros reclamos: normalización del PAMI;
que vuelva a los trabajadores activos y jubilados, sus verdaderos dueños; que estén
sentados en el directorio los trabajadores votados por sus afiliados; recuperar
la seguridad e higiene; que no haya trabajadores en condiciones precarias. Plata para eso hay: PAMI
tiene el cuarto presupuesto más grande del país y el primero de las obras
sociales en América latina y el Caribe”, expresó Garzón.  

Los
conflictos extra salariales en el instituto persisten en Río Negro, Neuquén o Rosario.
En las provincias patagónicas, por ejemplo, los trabajadores reclaman UGL en
cada capital de provincia. Las autoridades del instituto las centralizaron y crearon, en reemplazo, una
agencia con menos trabajadores, lo que avisoriza un horizonte de achicamiento. En
Buenos Aires, el Hospital Francés, propio de PAMI, tiene servicios cerrados, carencia
de insumos y trabajadores monotributistas sin derechos laborales. En varias localidades,
ATE denuncia ambulancias rotas.

“No
hay política de salud alrededor del PAMI”, agrega el Secretario Gremial. “Una
situación que roza los límites del modelo de los ’90. El discurso propagandístico
que hoy reproduce el organismo en los medios de comunicación se acerca a la
panacea, de la que es parte una pequeña porción de jubilados en todo el país. Se
benefician quienes viven en las grandes urbes, pero en los pueblos alejados de
las ciudades, los jubilados no llegan a tener prestaciones. No hay un política
federal.”

Según
Garzón, ATE es el único sindicato que puede lograr la normalización del PAMI,
terminar con la corrupción allí enquistada y que se abran las puertas para
discutir una reforma. “Pero para ganar las peleas hay que nacionalizarlas y
abrir las puertas a los trabajadores para que opinen y decidan, a los centros
de jubilados, a los diputados nacionales que se bancan denunciar lo que pasa. Tenemos
que ayudar a los compañeros que menos cobran a dar el debate político. Eso nos
lo enseñaron en ATE: hay que ser solidarios y comprometidos con la clase. Somos
parte de un pueblo que discute salario, pero que también quiere debatir el rol
del Estado”. 

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