El gremio está exigiendo un aumento de 1.000 pesos remunerativo y bonificable. Se trata de un pedido de mejora de algo así como el 40%, que es lo que estiman los compañeros la pérdida salarial del último año. El reclamo viene acompañado con el pedido de suba de las asignaciones familiares y que se duplique el adicional de refrigerio, hoy de 100 pesos.
Según denuncian los compañeros el intendente había hecho un llamamiento a negociar pero que cuando se acercaron a hacerlo no había autoridades municipales. Esto enfureció a los trabajadores, que lo tomaron como una burla y diera lugar al inicio de acciones directas, que se hicieron con el corte de la ruta 22 y la toma de áreas del municipio.
“Nosotros no olvidamos que ellos muy fáciles de firma se aumentaron 1.400 pesos en el mes de diciembre”, señalaron los delegados.
Prensa ATE/ 15-04-2013





