La protesta de los trabajadores del municipio comenzó
a crecer luego que la devaluación de enero impulsara con fuerza el aumento de
los precios. A partir de allí los compañeros comenzaron a reclamar una negociación
complementaria a las paritarias cerradas en octubre del 2013.
A partir de la negativa inicial del intendente arrancaron
medidas de fuerza del personal municipal. Estas fueron acentuándose desde abril
y ya a principios de mayo el paro abarcó a casi todas las áreas.
Finalmente las partes establecieron un adicional
del 8%, que lleva el aumento total al 33%.


