La ATE porteña también hace responsable al
Ministro de Hacienda Néstor Grindetti “por ser cómplice y parte de la
persecución sindical que no ha cesado en Estadística de la Ciudad”.
Ambos trabajadores despedidos son afiliados y
activistas de la Junta Interna de ATE que fuera reconocida por
el Ministerio de Trabajo de la Nación desestimando todas las
impugnaciones que presentaran desde agosto de 2012, Sutecba y el GCBA. Sin
embargo, siguen intentando desarticular dicha Junta violando y burlándose de la
Ley. Claros ejemplos se evidencian cuando los jefes hacen denuncias penales en
contra de los trabajadores, cuando hay exclusiones arbitrarias en los concursos
o actitudes antidemocráticas como la de llamar a la policía federal para
interrumpir una asamblea.
Ambos trabajadores son excelentes en el desempeño
de sus tareas y jamás tuvieron dificultades de índole laboral. El único
inconveniente de ambos es formar parte de un sector que ha sido casi
desintegrado por las autoridades de la Dirección, a los cuales hacemos responsables.
Hubo remoción y traslados de mandos medios y coordinadores técnicos que se
negaron a ser partícipes de esta política represiva, hubo rebajas en los
salarios, cambios en las funciones por otras menos calificadas, hostigamientos
permanentes por parte de los nuevos jefes que daban a entender que toda
participación en ATE podía perjudicar la carrera laboral dentro del organismo y
el despido de la Delegada General Tamara Lescano, integrante del sector, fue
una de las mayores violaciones a la libertad sindical que han ejecutado.





