Belgrano
nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770. Estudió en el Colegio de San
Carlos y luego en las universidades españolas de Salamanca y Valladolid. En
1793 se recibió de abogado y, ya en Buenos Aires, fue designado primer
secretario del Consulado. Desde allí se propuso fomentar la educación y
capacitar al pueblo para que aprendiera oficios y pudiera aplicarlos en
beneficio del país. Creó escuelas de Dibujo, Matemáticas y Náutica.
En
1806 durante las invasiones inglesas, se incorporó a las milicias criollas para
defender la ciudad. A partir de entonces, compartirá su pasión por la política
y la economía con una carrera militar que no lo entusiasmaba demasiado. Cumplió
un rol protagónico en la Revolución de Mayo y fue nombrado vocal.
A
fines de 1811, aumentaron los ataques españoles contra las costas del Paraná.
Frente a esta situación, el Triunvirato encargó a Manuel Belgrano el 24 de
enero de 1812 partir hacia Rosario con un cuerpo de ejército. El general
Belgrano logró controlar las agresiones españolas e instalar una batería militar
en las barrancas del Paraná, a la que llamó Libertad. A Belgrano le pareció
absurdo que sus soldados siguieran usando distintivos españoles, por lo que
solicitó y obtuvo permiso para que sus soldados usaran una escarapela. Por
decreto del 18 de febrero de 1812, el Triunvirato creaba, según el diseño
propuesto por Belgrano, una "escarapela nacional de las Provincias Unidas
del Río de la Plata de dos colores, blanco y azul celeste, quedando abolida la
roja con que antiguamente se distinguían".
Belgrano
se entusiasmó con el decreto y le respondió al Triunvirato, anunciándole que el
día 23 de febrero de 1812, entregó las escarapelas a sus tropas para que
"acaben de confirmar a nuestros enemigos de la firme resolución en que
estamos de sostener la independencia de la América". Era uno de los pocos
que por aquel entonces se animaba a usar la palabra independencia.
El
27 de febrero de 1812 inauguró una nueva batería a la que llamó Independencia. Allí hizo formar a sus
tropas frente a una bandera que había cosido una vecina de Rosario. La bandera
tenía los colores de la escarapela y su creador ordenó a sus oficiales y
soldados jurarle fidelidad diciendo "Juremos vencer a los enemigos
interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la
Independencia y de la Libertad.".
Al
enterarse el Triunvirato de la decisión de Belgrano de crear una bandera propia,
reaccionó inmediatamente en oposición. En octubre de 1812 caía el Primer
Triunvirato y las cosas comenzaban a cambiar. El Segundo Triunvirato, bajo la
influencia de la Logia Lautaro creada por San Martín y la Sociedad Patriótica
dirigida por Bernardo de Monteagudo, dio un nuevo impulso a la guerra
revolucionaria, avaló lo actuado por Belgrano y éste pudo hacer jurar la
bandera por sus tropas a orillas del río Pasaje, que desde entonces se llama
Juramento.
Luego,
en el Norte, dirigió el heroico éxodo del pueblo jujeño y logró las grandes
victorias de Tucumán (24/9/1812) y Salta (20/2/1813). En 1816 participó activamente
en el Congreso de Tucumán.
Como
premio por los triunfos de Tucumán y Salta, la Asamblea del Año XIII le otorgó
a Belgrano 40.000 pesos oro que destinó a la construcción de cuatro escuelas
públicas ubicadas en Tarija, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. Belgrano
redactó además un moderno reglamento para estas escuelas que decía en su
artículo primero, por ejemplo, que el maestro de escuela debe ser bien
remunerado por ser su tarea de las más importantes de las que se puedan
ejercer. Pero lamentablemente, el dinero donado por Belgrano fue destinado por
el Triunvirato y los gobiernos sucesivos a otras cosas y las escuelas nunca se
construyeron.
Belgrano
murió en medio de la guerra civil que llegó a tener ese día tres gobernadores
distintos.
Fuente: El Historiador


