Las cesantías habían sido decididas por el nuevo intendente, Néstor Almeda, cuando poco después de asumir anunció un plan de reestructuración de personal y las cesantías masivas del personal contratado. En ese mismo momento ATE inició un plan de lucha. Conciliación de por medio, ahora las partes, municipio y gremios, acordaron que 16 de los 23 empleados que recibieron el telegrama de despido fueran reincorporados a sus funciones.
El regreso de los trabajadores será con la renovación de los contratos por el término de un año y un salario de 1.600 pesos más los aportes provisionales y sociales correspondientes. Además se estableció que estos trabajadores tendrán prioridad de ingreso a la planta permanente, en caso de renuncias o bajas por otras causas.
Cuando termine el año 2012 las partes volverán a sentarse para dirimir la situación futura de estos trabajadores.
Prensa ATE/ 13 de enero de 2012





