El plenario
sesionó bajo la consigna “Por la soberanía energética y la autonomía
tecnológica nacional” y contó con la participación de mas de medio centenar de
trabajadores del sector. Allí se puso sobre la mesa la necesidad de unificar
fuerzas entre los compañeros de distintas empresas y reparticiones estatales
orientadas a la generación y distribución de la energía.
En este
sentido, fue contundente el balance positivo que se hizo de la histórica
movilización de trabajadores de la energía nucleados en ATE del pasado
miércoles 8 de junio.
El temario
del encuentro estuvo directamente vinculado a los reclamos que protagonizaron
la marcha del día previo: exigir la apertura de paritarias, un convenio
colectivo específico, pase a planta permanente, la apertura de la
carboeléctrica Rio Turbio, libertad sindical y una verdadera política en
búsqueda de la soberanía energética, entre otras consignas.
“Tendríamos
que pensar una campaña nacional que sintetice las demandas de todos los
sectores de la energía. En el plano laboral por la apertura de las paritarias
sectoriales. En el de la democracia sindical por el protagonismo de ATE y la
FETERA. Y de la soberanía energética, por un Estado que defina su perspectiva
productiva y el que ocupará la energía”, indicó Hugo “Cachorro” Godoy,
Secretario General de ATE, tras la apertura del plenario.
Por otra
parte, uno de los ejes principales del debate giró en torno a la incertidumbre
que viven los trabajadores de la mina de carbón de Rio Turbio en relación a la
no puesta en funcionamiento de la carboeléctrica. En este sentido, el vocal del
Consejo Directivo Nacional de ATE y trabajador de la CONEA, Rodolfo Kempf
explicó: “Además de exigir la inmediata puesta en marcha de la usina, una de
las posturas que surgieron fue que no aceptamos que se importe carbón de Puerto
Natales (Chile). En primer lugar porque significaría destruir puestos de
trabajo de compañeros estatales en Rio Turbio y 28 de noviembre (localidad
contigua a la mina). Y en segundo lugar, por una cuestión ambiental ya que la
mina chilena trabaja con explotación a cielo abierto, lo que perjudica el medio
ambiente de Puerto Natales y los municipios vecinos del lado argentino, uno de
ellos es el propio Turbio”.
Los
trabajadores de Rio Turbio realizaron un informe pormenorizado del estado de la
mina y pusieron énfasis en el hecho de que la misma se encuentra en
funcionamiento pese a la campaña de deslegitimación de parte del Gobierno
nacional y los medios de comunicación dominantes (semanas atrás los compañeros
de la seccional santacruceña tuvieron que salir a desmentir un informe falaz de
canal 13 – Grupo Clarín).
“El 14 de
junio -aniversario de la tragedia en la que en 2004 perdieron la vida 14
mineros- vamos a realizar asambleas en todos los sectores de trabajo vinculados
a la energía. La idea es coordinar acciones en conjunto, entre ellas una
movilización al Ministerio de Energía”, contó Kempf, quien también informó
sobre la voluntad de organizar el 5º Congreso del Carbón en Córdoba.
Otro tema
abordado tuvo que ver con uno de los reclamos mas urgentes del sector en la
actualidad, como es la clausura de la fábrica DIOXITEK, emplazada en el Barrio
Alta Córdoba de la Ciudad de Córdoba. El plenario volvió a reclamar la
habilitación municipal para volver a operar tras el cierre en noviembre de
2014. Dioxitek produce polvo de dióxido de uranio de pureza nuclear grado
cerámico, empleado en la fabricación de los elementos combustibles que usan las
centrales nucleares de Atucha I y Embalse y Cobalto-60. Al respecto, Rodolfo
Kempf explicó que de continuar fuera de funcionamiento “generará un grave
perjuicio al sistema energético nuclear nacional”.
“Logramos
unificar todas las reivindicaciones de los distintos sectores de la energía y
la pelea por la democracia sindical en el sector”, sintetizó Godoy tras el
plenario.


