Víctor
De Gennaro decía en el encuentro de jóvenes de ATE del año pasado que las
organizaciones solían contentar a los pibes con alguna secretaría de juventud,
para eludir así su participación en los lugares de dirección general.
ATE,
sin embargo, podría confirmar una excepción: pasadas las elecciones del 2 de septiembre, los estatales menores de 35 años con cargos electivos pasaron de 290
a 500. Es una realidad que se consolida, trascendiendo un hecho fenomenal.
“Existe
una nueva generación de dirigentes y delegados que tiene la necesidad y responsabilidad
de discutir el nuevo rol de ATE para este tiempo, en que el escenario político
y el Estado no son los mismos que 30 años atrás. Entendiendo también que el
sindicato es una de las principales herramientas del campo popular, pero no la
única”, dice Leo Vázquez, vocal del CDN y uno de los organizadores del Encuentro nacional de jóvenes.
Estos
pibes echan raíces en la generación que en 1984 recuperó el gremio y dio
nacimiento a un modelo de sindicalismo distinto, al servicio de los
trabajadores, y uno de los principales sostenes de la extraordinaria
experiencia que fue el origen de la CTA. Sin embargo, tienen nuevas ideas
porque transitaron otras vivencias, entre ellas una que los marcó a fuego: el
Argentinazo de 2001.
“Hoy
por ejemplo, los jóvenes somos las víctimas principales del trabajo precario.
Por eso es necesario reinventarnos estrategias para combatir este problema
estructural que nos impide planificar nuestras vidas con el trabajo como
ordenador”, aseguran previo al encuentro.
Tienen
la necesidad de reinventarse, seguramente, en el sentido que Germán Abdala
enfatizaba la necesidad de transformar la estructura de ATE, adaptándola a la
coyuntura.
Un nuevo proyecto nacional y federal
Así
definen los compañeros de ATE su estrategia para reinventar el sindicato:
organizar un nuevo proyecto nacional y federal que sintetice las voces de los
jóvenes de todo el país.
El
encuentro que tendrá lugar la semana que viene será sólo el eslabón de un
engranaje de encuentros para parar pelota y planificar, como dicen ellos.
Se
servirán entonces de análisis de la coyuntura nacional e internacional,
historia del movimiento obrero, historia de ATE y de la CTA. Talleres teóricos,
debate en grupo, plenarios generales. Variadas formas y fondos para un único objetivo.





