“Hemos
flexibilizado algunos aspectos de nuestras medidas de fuerza: abandonamos los
cortes de ruta y estamos dispuestos a discutir cada artículo del paquete de
leyes de reforma previsional. Hemos buscado la mediación de la Iglesia local,
de la Pastoral Social y de la universidad. Hemos juntado 22 firmas del pueblo
de la provincia en apoyo a nuestras demandas, que están siendo evaluadas en la
Cámara de Apelaciones. Tenemos una compañera, Elisa Dietrich, realizando
gestiones en el Congreso de la Nación. Todos nos miran a nosotros que hacemos
el paro, pero el paro lo están haciendo los legisladores”, expresó en la
conferencia Carlos Córdoba, Secretario General de ATE, uno de los gremios en
lucha.
La
legislatura de la provincia debe sesionar el tercer jueves de cada mes. Pero durante
marzo y abril, los representantes elegidos por el pueblo no concurrieron al
recinto. En definitiva, ellos tienen la llave para modificar la reforma de
leyes que votaron por impulso de Rosana Bertone en enero pasado.
Los
trabajadores estatales plantean en términos generales su rechazo a la
eliminación del 82% móvil, la elevación de la edad jubilatoria y el impuesto que
alcanza hasta el 15% del salario. Asimismo reconocen que el instituto de
seguridad social IPAUSS está quebrado, pero que esa quiebra no fue generada por
ellos. No quieren ser el pato de la boda.
Antes
los medios, los dirigentes sindicales denunciaron que funcionarios del
Ejecutivo, como el Vicegobernador Juan Arcando, afirman que las puertas están
abiertas pero que, en los hechos, nadie los llamó a dialogar. Mientras tanto, a
la casa de los líderes gremiales llegan cartas documento con denuncias
judiciales que parecieran desconocer su legítimo derecho de huelga.
José
Gómez, Secretario General del sindicato AFEP, comentó que otra de las maniobras
de los funcionarios del Ejecutivo es “comprar la dignidad del pueblo con
aumentos salariales que, si bien son necesarios, no serán prenda de negociación”.
El dirigente añadió: “El Gobierno de Bertone está aislado, sostenido sólo por
gobierno nacional”. Toda una paradoja del ajuste, ya que la gobernadora
fueguina pertenece al Frente para la Victoria.
Mañana
se abrirá otro frente de conflicto, ya que el ministerio de Educación pretende
suplantar a los docentes en huelga, con la entrega de nuevos cargos. El acto
coincidirá con la llegada de Miguel D’ Annibale, Obispo de Río Gallegos con
funciones también Tierra del Fuego. Su intervención se produce tras la reunión
que dirigentes nacionales de ATE mantuvieron hace días en Buenos Aires con el
Vicepresidente de la Pastoral Social, Jorge Casaretto.
“El
gobierno quiere la paz social. Sin diálogo, con despidos y aprietes”, sintetizó
Rafael Ponce, dirigente del sindicato SEJUP.





