En
marzo pasado, la Biblioteca Nacional echó a 240 trabajadores, de los cuales 118
fueron reincorporados, pero 122 no. Entre ellos, Virginia Soria, bibliotecaria
y referente de la agrupación sindical Mariano Moreno, quien responsabilizó a
Marcos Padilla, Director Administrativo de la biblioteca, y a Alberto Manguel,
director general.
“Es
verdad que Manguel no despidió a trabajadores, pero sí tiene la llave para
vehiculizar la reincorporación de los despedidos. Sin embargo, elige como interlocutores
al Secretario General de una junta interna que no nos acompaña en lo absoluto”,
expresó la trabajadora.
María
Eva, empleada con 23 años en el organismo, también despedida, fue más allá y
denunció que la junta interna “apretó a compañeros”. Adrián Fortunato, echado
en marzo y con tres hijos discapacitados, dijo “que se han robado legajos” y que
su reclamo sólo encuentra eco en la solidaridad de algunas juntas internas y el
Consejo nacional del gremio.
El
Secretario Gremial de ATE, Mario Muñoz, en tanto, advirtió que el sindicato
escrachará a Manguel a cada lugar público donde se dirija. Y lo mismo le
ocurrirá al Ministro de Cultura, Pablo Avelluto, hasta tanto no atiendan la
demanda de los trabajadores.



