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ATE

El área de Salud del Instituto de Estudios Sobre Estado y Participación (IDEP Salud) elaboró un informe sobre la dramática situación que están padeciendo varias provincias debido a las inundaciones y la falta de respuesta de los estados provinciales.

La
problemática del agua atraviesa todo el modelo ¿productivo? de Argentina y del
mundo.  La contaminación de ríos, lagunas
y napas son una constante, como lo es el uso irracional tanto en riegos
intensivos, como en limpieza de metales, o los millones de litros de agua que
requiere el fracking, y caben mencionar los millones destinados al  enfriamiento de experiencias nucleares…

El desmonte,
las represas, la hiperurbanización… nutren esta problemática y son prueba de
cómo las corporaciones intervienen irracionalmente apropiándose del bien común
y su uso. Mayúsculas obras de ingeniería obstruyendo cursos de ríos,
concentrados en gigantes embalses que permiten generar energía eléctrica;
millones de hectáreas desertificadas para el monocultivo, kilómetros de cemento
extendido a los lados y a lo alto para el transporte y el negocio inmobiliario…

Intervenciones
exitosas para la obtención de la energía buscada, la producción proyectada, la
necesaria concentración… que a su paso generan un sinfín de modificaciones en
el ecosistema y repercuten gravemente en la salud del hábitat y las personas.

Las
inundaciones del Litoral engordan el historial del desastre que padece la
Argentina, como gran parte de América Latina; Salta, Misiones, Formosa,
Catamarca, Chaco, Corrientes, Santa Fé, Caba, Buenos Aires… cada provincia
sufre  en la propia carne los resultados
nefastos del termómetro del mercado mundial.

Inundaciones
que destierran, empobrecen la pobreza misma, enferman y amenazan. Inundaciones
que no tienen precedentes como no lo tiene el despropósito que las
corporaciones le infieren a los bienes no solo de nuestra tierra, sino de
nuestro pueblo

La
emergencia sanitaria recorre todas las provincias argentinas alterando el statu
quo de “cambio climático”, un reduccionismo mentiroso que esconde los guantes
del desastre evitable y de la muerte  no
natural.

A
continuación algunas de las noticias publicadas en la última semana en relación
a los efectos residuales de la inundación que atentan contra la salud de las
poblaciones, más allá del éxodo y la inseguridad que implica

“AL MENOS
122 CASOS DE DENGUE FUERON CONFIRMADOS POR LAS CARTERAS SANITARIAS DE FORMOSA,
MISIONES, SANTA FE, CATAMARCA, ENTRE RÍOS Y BUENOS AIRES, Y EN ESTA ÚLTIMA SE
ADVIRTIÓ QUE LA PROVINCIA ENFRENTA EL RIESGO DE UNA “EPIDEMIA” DEL VIRUS“

“Estamos en
Alerta Naranja porque en la época vacacional se reciben muchos cebos”, afirmó
la ministra de Salud bonaerense, Zulma Ortiz, en declaraciones a radiales.

“En Santa Fe
trataron cinco casos de dengue y uno de zika, importados desde Paraguay, Puerto
Iguazú, Formosa y Foz de Iguazú, dijo la titular de área Control de Vectores
del Ministerio de Salud de Santa Fe, Mariana Maglianese.

La
funcionaria dijo que “el caso de zika fue en Funes, en tanto, los de dengue
fueron en Rosario, Rafaela y uno en Santa Fe, todos importados, atendidos,
fuera de peligro y solamente dos quedan internados”. Los dos virus se
transmiten a través de un mosquito del género Aedes, el mismo que transmite el
chikunguña.

Maglianese
resaltó que “hay un inicio preocupante de brote en el norte del país, por eso
recomendamos la prevención para aquellos que viajan a esa zona y si bien no hay
vacunas específicas, deben utilizar repelente, tomar la precaución que no haya
insectos en los lugares adonde se alojan”.

El
gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, declaró el “estado de emergencia
hídrica, vial, sanitaria y social” en toda la provincia, por un plazo de 150
días, a través del decreto N 338, que tiene fecha del 21 de diciembre, pero fue
dado a conocer ayer en la versión web del Boletín Oficial.

La medida
fue tomada debido a “las extraordinarias precipitaciones pluviales y la
consecuente crecida de los ríos, acaecida y pronosticada para los próximos
meses”, y continuará, según describe el decreto, hasta mediados de mayo.

Además, comunica
que los Ministerios de Salud, Desarrollo Social, Producción, Gobierno y
Justicia y Planeamiento, Infraestructura y Servicios deberán realizar un
relevamiento “con la pertinente verificación de los daños producidos”, y
tramitar los procedimientos “de contrataciones directas para atender las
necesidades”.

“Las
acciones en la Ciudad de Concordia llevadas adelante este fin de semana en los
centros de evacuados y sobre todo en las más de 8000 personas autoevacuadas en
los barrios afectados, donde los equipos de respuesta rápida de salud de
Médicos del Mundo integrados por médicos/as, enfermería, psicología,
nutricionistas, epidemiólogos y educadores para la salud están realizando
actualmente: evaluación rápida de los albergues y barrios, atención básica de
salud e infancia, soporte en salud mental, talleres con las familias para
prevención de enfermedades prevalentes en las emergencias socioambientales y
promoción de salud ambiental con medidas de protección en tratamiento de agua,
basura y control de vectores, y por último la vigilancia epidemiológica para
evitar brotes epidémicos”.

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