Por su parte
Ricardo Peidro, Secretario Adjunto de la CTA Autónoma valoró la recuperación de
las estadísticas públicas como una herramienta al servicio de la clase
trabajadora: “Es fundamental la labor de los trabajadores del INDEC, con
nuestra compañera Secretaria de Formación de la CTA, Cynthia Pok a la cabeza.
Este trabajo de sistematizar y dar a conocer los índices de pobreza, y
desocupación, son una verdadera herramienta que tenemos como clase para luchar
por nuestros derechos”.
En
entrevista exclusiva con ACTA, Pok explicó que el nuevo índice de desocupación
es del 9,3%, que incluye una población de 1.165.000 personas: “es una situación
crítica porque se refiere a las personas que están sin trabajo y están
dedicadas a buscar activamente un puesto de trabajo”.
Junto con
estas tasas, la dirigente destacó que en las nuevas condiciones de mercado de
trabajo, la nombrada anteriormente es sólo una forma de desocupación. Hay otras
situaciones igualmente críticas que tienen que ver con el momento de la
búsqueda de empleo: “mientras las personas se encuentran buscando un nuevo
trabajo, deben estar haciendo trabajos precarios, changas, o trabajos muy
intensos pero mal remunerados, etcétera para satisfacer las necesidades de
supervivencia. Esta es otra forma de expresión de la desocupación y su número
es muy alarmante, ya que asciende al 15,7%, es decir 1.963.000 personas”.
Si sumamos
las cifras que genera el desempleo abierto y lo que se conoce como ocupados
demandantes de empleo, el total es de 3.128.000 personas que están presionando
activamente para conseguir trabajo.
Por fuera de
este conjunto, hay otro grupo de ocupados que aunque no busca activamente más
trabajo u otro trabajo, está dispuesto a trabajar más tiempo. Entre estos tres
grupos, caracterizados por distintos niveles de falta de trabajo, se encuentra
el 31,2% de la población económicamente activa.
“Finalmente
hay otro dato, de mucho interés para nuestra organización y es que de 8.600.000
asalariados, 2.850.000 no están registrados, es decir el 33,4%”, indicó Pok a
la vez que recordó la vigencia de los preceptos históricos que guiaron la
fundación de la Central en pleno neoliberalismo: “Hoy más que nunca, bajo este
panorama, la CTA-A tiene que ir a sus fuentes donde desde muy temprano tuvo la
definición de incorporar en su seno no sólo a los trabajadores activos, sino
también a los desocupados y a los trabajadores no registrados, tercerizados y
los que sufren otras formas de precarización laboral”.
Otros datos
que se desprenden de la presentación son los que tienen que ver con la tasa de
subocupados demandantes de empleo y de los subocupados no demandantes
disponibles. Asimismo, el trabajo revela que la tasa de desocupación afecta más
a las mujeres que a los varones y también a los jóvenes.
Ricardo
Peidro reiteró el compromiso de la Central con la lucha de todos los
trabajadores y trabajadoras precarizados y desocupados: “la CTA debe estar en
la calle, acompañando los conflictos de los compañeros y peleando contra un
modelo económico neoliberal que intenta transferir las ganancias de los que
menos tienen a los grupos más concentrados, en una estrategia que es global.
Esta
situación presenta especificidades en cada una de las regiones y provincias
(Ver informe completo)


