No alcanza la vista para calcular la
multitud que recibió en el aeropuerto de Chimoré al expresidente Evo Morales.
Como revancha de la historia, volvió al sitio exacto en donde un año atrás
partía al exilio. En su discurso agradeció la solidaridad de la CTA-Autónoma y
ATE.
La
localidad de Chimoré, ubicada en el Trópico de Cochabamba, en el centro del
país, fue testigo del amor de un pueblo para con su líder. Una multitud comenzó
a llegar desde la madrugada al aeropuerto para celebrar el retorno del primer
presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. La emoción y euforia se
expresaba en los rostros, bailes y lágrimas que se masificaron cuando Evo subió
al escenario. Se trata de una victoria heroica del pueblo boliviano que en
apenas 11 meses logró revertir un golpe de estado que pretendió desparecer al
Movimiento Al Socialismo (MAS) y a su líder.
"Un
año atrás salimos del aeropuerto de Chimoré y dijimos que volveríamos millones.
Aquí estamos los millones hoy", bramó Evo en la tierra en la que se forjó
como dirigente sindical de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba y en
donde fundó al MAS. Y agregó: “En menos de un año hemos recuperado la
democracia, hemos vuelto al Gobierno, eso es algo inédito, histórico, único en
el mundo”.
También
les mandó un mensaje irónico a los golpistas: “Los salvajes nuevamente estamos
en el gobierno, estamos en el poder”.
“Somos
un pueblo organizado, movilizado, que ha demostrado en corto tiempo que se
puede cambiar Bolivia. Pero también esta lucha no solamente es interna, es una
lucha internacional, una lucha interplanetaria; esa es la gran responsabilidad
que tenemos si tenemos compromiso con la vida”, sostuvo al tiempo que llamó a
enfrentar “a la OEA”.
El
exmandatario expresó su agradecimiento “al pueblo argentino, al (presidente)
Alberto Fernández, a los hermanos de Argentina, de CTA, de ATE, de los
trabajadores, parte de mi vida se queda en Argentina, en estos 11 meses me
sentí acompañado”.
Por
su parte, Álvaro García Linera recordó que "un año de infamia se apoderó
de nuestra patria. Mataron a hermanos. Quemaron la casa de Evo. Mataron en
Senkata y Sacaba. Y una pandilla de ladrones se apoderó del Estado. Tienen
nombre: (Jorge) Quiroga, (Carlos) Mesa, (Jeanine) Añez, (Arturo) Murillo. Toda
la escoria de la historia".
Uno
de los puntos más emotivos fue en el momento en que García Linera, quien había
tomado un puñado de tierra del Chapare cuando partían al exilio en una avión de
bandera mexicana, se la dio a Morales para que la vuelva a esparcir sobre el
suelo cochabambino.
Evo
llegó esta madrugada al Trópico de Cochabamba tras protagonizar una caravana
que comenzó el lunes en la mañana en Villazón, a donde arribó acompañado por el
presidente argentino y fue durante dos días arropado por el amor de su pueblo,
pasó Atocha, Uyuni, Villa Mulato, Serayuvo, Orinoca, su pueblo natal, Oruro para
finalizar en el aeropuerto de Chimoré. La muestras de afecto y admiración más
la masividad en cada uno de los actos demuestra la centralidad del líder
indígena en la política boliviana.
“Nunca
me sentí abandonado en un año y esta es la muestra. A nombre de todos los
perseguidos, de las familias masacradas, de compañeros procesados, decirles
muchas gracias hermanos, Bolivia nuevamente ha triunfado gracias a la unidad
del pueblo boliviano”, subrayó Evo.
Litzi
Sequeiros, representa a las colectividades de Trancas, San Miguel y Lules en la
provincia de Tucumán, nacida en la localidad boliviana de Tupiza y residente en
la Argentina, integra la delegación de la CTA-Autónoma, ATE y CLATE que
acompañaron la caravana de retorno.
Agradeció
al expresidente “porque este año con el gobierno de Facto, recién en la última
semana y gracias a las gestiones de Evo Morales, pudimos conseguir una
autoridad electoral y en tiempo record nos organizamos para poder votar. Fue
fundamental la ayuda de Marcelo Sánchez, secretario general de ATE-Tucumán y de
María Alejandra Muntaner de la seccional Yerba Buena tanto en logística y
transportes para que mis compatriotas fueran a votar pese al Covid-19 y al paro
de transportes”, rememoró Litzi.
La
lucha y la decisión de no bajar los brazos les trajo resultados y Lucho Arce,
candidato a presidente del MAS, ganó con más del 90 % en Tucumán.
La
travesía de retorno de Evo a su patria “fue un experiencia hermosa y
emocionante y me permitió entender que el MAS-IPSP es mucho más que un partido,
es un movimiento popular, lleno de jóvenes que trabajan para el bien común y
que le dio una lección al mundo de cómo se defiende la democracia”, manifestó.
La
misma definición fue la que usó el ex embajador de Bolivia en Argentina durante
el gobierno de Morales, Santos Tito, quién se cruzó con la comitiva argentina
en el almuerzo de homenaje realizado en el estadio de Chimoré, tras el acto en
el aeropuerto: “Es un hecho inédito en la historia de Bolivia y en la historia
latinoamericana. Un hecho que es difícil de entender sin la figura de Evo que
no solo es un líder aquí en Bolivia sino que demostró serlo en toda
Latinoamérica”.
Tito
que, como tantos funcionarios, políticos y militantes bolivianos se fueron a
refugiar en Argentina escapando de la represión golpista, no quiso olvidarse de
quienes fueron solidarios: “Quiero agradecer la solidaridad del presidente
Alberto Fernández, de todo el pueblo argentino, de ATE y la CTA-Autónoma que
cobijaron a tantos hermanos y hermanas”.
“Y
destacar, también, a esta delegación que acompaño el histórico regreso de Evo
Morales a su patria”, concedió.





