En ese sentido, la
construcción que se lleva adelante desde ATE tiene que ver tanto con
concientizar sobre la importancia de la igualdad de derechos y oportunidades,
como con el impulso de políticas que transformen a la sociedad argentina en una
más justa e igualitaria. ATE y todos los compañeros y compañeras que lo
conforman trabajan con la convicción de que el debate y la militancia de las
ideas son fundamentales para el desarrollo de esa sociedad.
La conmemoración de este
día hunde sus raíces en el 8 de marzo de 1908, cuando 146 mujeres trabajadoras
de la fábrica textil Cotton, de Nueva York, murieron calcinadas por las bombas
incendiarias lanzadas por la policía ante la negativa de abandonar el encierro
en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de
trabajo que padecían.
En la actualidad, como en
aquel momento de la historia, el capitalismo y la concentración económica y de
poder siguen produciendo inequidades y desigualdades. El patriarcado sigue
generando mayor vulnerabilidad ya que sigue definiendo y sometiendo a las
mujeres, adolescentes y niñas creyendo tener derecho a decidir sobre sus vidas,
sólo por ser mujeres.
Muchos derechos han sido
alcanzados en la pelea por la igualdad de género, pero también hay muchos otros
por conquistar. ATE tiene el firme compromiso de seguir peleando para terminar
con todo tipo de violencia y por construir un país con igualdad, solidaridad y respeto
por los derechos de las mujeres.


