Previo a las asambleas sectoriales de la salud, la ATE Córdoba anticipó su rechazo a la propuesta salarial del gobierno y ratificó la jornada de lucha del próximo miércoles 18 de agosto.
Para el CDP “lo dispuesto por el Estado patrón provincial no recompone de ninguna manera el poder adquisitivo perdido por las trabajadoras y trabajadores: al estirar los plazos en “cómodas minicuotas”, marcha por detrás de una inflación que, de manera interanual, suma el 51,8% según datos de INDEC”.
La trampa es que el 17,5% de aumento salarial otorgado a julio de 2021 pierde contra el 30% de inflación en igual período. Así, en este comienzo de año, las trabajadoras y trabajadores ya perdimos un 12,5% de nuestro poder adquisitivo.
“Lejos de recuperar esta pérdida salarial, el acuerdo entre los oficialismos sindicales y el Gobierno sigue dinamitando nuestro salario. Así, quienes trabajamos, financiamos los aumentos de precios con sueldos que recién son recompuestos con tres meses de retraso (cuando nuevamente han perdido poder de compra): el 5% de agosto no recupera el 12,5% que perdimos a julio de este año, y así sucesivamente con las restantes cuotas”, subrayaron desde el CDP.
Además, lo planteado por la patronal no toma en cuenta la situación de extrema precarización en el sector, razón por la cual lo que debería ser una Mesa Paritaria, ha quedado devaluada por el Gobierno -y sus cómplices- a una simple “mesa de negociación salarial”.
Por ello, ante la propuesta del Gobierno, desde ATE Córdoba señalan que: “rechazamos la propuesta por insuficiente, ya que no recupera el poder adquisitivo de nuestro salario” y además porque “no contempla la incorporación de los bonos al básico; las categorías son una deuda histórica y lo propuesto no resuelve el conflicto porque nos pagan dos, nos adeudan cuatro y no incluyen al personal de la Ley 7.233; no hablan del pase a planta, ni garantizan darle continuidad a contratados y contratadas; no incluyen aumentos a Monotributistas; y ofrecen minicuotas que no son recomposición salarial ni aumento porque perdemos poder adquisitivo contra la inflación”.
Ante todo ello, la ATE considera que “el anuncio es claramente una maniobra electoralista que no piensa en quienes trabajamos sino en las finanzas de una administración provincial que invierte más en publicidad y obras faraónicas que en el sostenimientos de las políticas públicas reales. Somos una Provincia rica, pero el 70% de quienes trabajamos para el Estado somos pobres”.


