Tal como estaba previsto, en la Ciudad de Buenos Aires la jornada nacional de lucha comenzó con una concentración a las 15 en el Congreso para marchar a Plaza de Mayo, en donde se hará el acto central a las 17.
Tanto la CTA como la Coordinadora Sindical Clasista y la Multisectorial aprobaron un programa conjunto en el que se incluyen las reivindicaciones más sentidas por el movimiento obrero, como un salario mínimo de 8 mil pesos, el 82% móvil para los jubilados, el cese de las suspensiones y los despidos, una bonificación de Fin de Año para todos los trabajadores y trabajadoras cualquiera sea su condición (desocupados, en relación de dependencia, precarizados), la reapertura de las paritarias.
En relación a la escalada de la criminalización de la protesta social, el programa común incluye la exigencia de que se desprocese a los compañeros y compañeras y un repudio especial por los trabajadores petroleros de Las Heras que han sido condenados, arbitrariamente, a cadena perpetua.
Otra de las cuestiones centrales de la jornada es exigir que se termine con la entrega de los recursos naturales del país y que la deuda se pague con las ganancias de los que se beneficiaron en esta década y no con el sudor de los trabajadores. Se volverá a reclamar que Monsanto se vaya del país, que se termine con el modelo agrario sojero que desertifica los suelos y deja sin trabajo a miles de familias que antes vivían de la agricultura y que se termine con las megamineras y las represas. Los ciudadanos saben, porque lo viven a diario, que el modelo extractivista sólo deja hambre, miseria y contaminación.
“Estamos convencidos que va a ser multitudinario, con la fuerza que caracteriza a los trabajadores de nuestro pueblo porque hay necesidades y luchas concretas. Por supuesto también rendimos homenaje a los compañeros que cayeron luchando en aquel 19 y 20 de diciembre de 2001”, dijo el secretario General Adjunto de la CTA Ricardo Peidro, ayer en conferencia de prensa.





