Desde la Asociación de Trabajadores del Estado se lleva
adelante un relevamiento diario sobre los despidos que se van sucediendo en las
diferentes reparticiones del Estado Nacional. En ese contexto, las provincias y
los municipios, también le apuntan a los estatales como variables de ajuste.
Con los vencimientos de los contratos a fin de año, amparados
en la precariedad laboral a los que están sujetos los trabajadores, a más de un
mes del cambio de autoridades, ya se llevan despedidos alrededor de 15 mil trabajadores en todo el país.
Sin embargo, desde ATE, gremio que encabeza todas las luchas para
ponerle fin a los miles de despidos, tras intensas negociaciones, ya logró
que 5078 compañeros sean restituidos en sus puestos de trabajo.
A pesar de ello, 6234 trabajadores aún siguen sin poder
resolver su situación actual. En cambio, otros 2200 casos, tras los compromisos
asumidos por las autoridades a la fecha, esperan la inmediata reincorporación.
En el ámbito del Estado nacional, con 95 mil trabajadores
precarizados que arrastra la gestión anterior, los primeros despidos están
referidos a los trabajadores que tienen mayor nivel de precarización, con
contratos con universidades, de locación y dentro del PNUD. Quedando además,
bajo revisión de los distintos ministerios y, esencialmente, bajo el Ministerio
de Modernización, a quien el presidente le confirió el poder de revisar la
totalidad de las contrataciones.
En este ámbito, además de los 770 despedidos del Centro
Cultural Kirchner, se fueron sumando en los últimos días 486 del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos, 215 del Ministerio de Seguridad, estando aun sin
resolver 100 contratos del Ministerio de Trabajo. Lo que equivale al día de hoy,
3165 despidos de los cuales sólo se pudieron recuperar 274.
Con respecto a las provincias, no hay distinción partidaria a
la hora de despedir trabajadores. Mendoza y Buenos Aires, ubicadas dentro del
oficialismo, encabezan las regiones con mayor cantidad de despidos.
Casos como el de Catamarca, donde hubo 763 despedidos, ya se
logró revertir la situación a 463 trabajadores, a través de cortes de ruta que
generó la conciliación obligatoria por parte del ministerio de Trabajo
provincial. Por su parte, en La Rioja, se reincorporó a 747 trabajadores municipales
despedidos luego de 10 días de permanencia en el municipio.
Sin embargo, las provincias gobernadas por el Frente para la
Victoria, como son el caso de Santa Cruz y Tierra del Fuego, en desmedro de su
discurso contra el Gobierno Nacional, cosechan la lamentable suma de 600 trabajadores despedidos en territorio
kirchnerista y 1000 en la provincia más austral del país.
En Santa Cruz, luego de pasar las fiestas con la permanencia
en la Casa de Gobierno y de haber logrado un acuerdo con las autoridades, no se
está cumpliendo con los compromisos asumidos. En sintonía, la gobernadora de Tierra
del Fuego, sigue intransigente en la decisión tomada.
ATE sigue y seguirá peleando en cada lugar y sector de
trabajo por la estabilidad laboral de todos los trabajadores. Además, se
convocó para los primeros días de febrero a la Conducción Nacional para
resolver futuras medidas de fuerzas.


